Sunday, October 31, 2010

“La desigualdad no deja crecer”

Juan Manuel Santos, articulo de opinión, en El Tiempo,

Julio 31, 2004



Siglo tras siglo, década tras década, lustro tras lustro, durante doscientos años los índices de la desigualdad social colombiana refrendan con su muda y sádica retórica el origen, la progresión de la injusticia y, por ende, de la violencia y el atraso que rubrican de manera permanente el recorrido histórico de nuestra República.

En el año de 2004 hizo alusión a este siniestro y escuálido distintivo el actual presidente, JM Santos. Sostuvo entonces: ‘Dos años sí son suficientes para medirle el aceite a un gobierno [el de Álvaro Uribe] en cuanto a sus prioridades y a su eficacia. Y es a través de estos dos prismas que la política social de [Uribe] no sale tan bien librada’. Aludiendo luego a Fukuyama, opinaba que el rezago social y económico de Colombia se debe primordialmente a la ‘incapacidad institucional’, atribuible en buena parte a múltiples ‘restricciones políticas’. Y concluía afirmando: “no podemos seguir hablando de ‘lo social’ como un concepto abstracto […] la desigualdad no deja crecer’.

Mejor dicho, ya desde 2004 Santos corroboraba el pensamiento mundial contemporáneo consistente en sostener que la injusticia social, la desigualdad y la pobreza paralizan el progreso de las naciones, y admitía la experiencia colombiana probatoria de que las politicas sociales nacionales destinadas a erradicar tales anomalías generalmente se enredan y agonizan en los breñales de la politiquería y las telarañas del engaño.

Para 1944 el pensamiento liberal de Occidente ya enfocaba el problema degenerativo de la desigualdad como la causa material y primaria de la violencia social. El presidente Franklin D. Roosevelt lo declaraba de forma contundente: ‘El elemento esencial de la paz radica en la obtención de un Standard de vida justo para los hombres y las mujeres de todas las naciones’. Y luego decía: ‘Las verdaderas libertades del individuo no pueden existir si los ciudadanos no tienen seguridad e independencia económica […] Si alguna vez fue necesario subordinar los intereses individuales o de grupo al interés nacional, ese momento es ahora”.

Discípulo de estas categorías sociales, el presidente Santos advierte que, 1. Lo social no es un simple concepto abstracto, 2. La funcion principal de todo gobierno consiste en adelantar el desarrollo social igualitario y, 3. Estas dos obligaciones compaginan con el concepto referente a que la paz social se basa en la obtención de estándares de vida justos para todos y que todo ciudadano entre a disfrutar la seguridad económica con el fin de que sea realmente libre y viva satisfecho. No debe extrañar, entonces, que haya iniciado su gobierno llamando a colocar cinco ‘locomotoras’ en vanguardia para sacar a Colombia del atraso y que, además, sus “Acuerdos para la Prosperidad” tengan como premisa fundamenta crear supuestas avenidas de accion para el desarrollo sostenido de los colombianos.

Pero lo que para infortunio nuestro no se observa en el Gobierno que acaba de asumir es el entendimiento de que, dada la coyuntura mundial y la actual de Colombia, los colombianos no lograremos despegar con el dinamismo requerido para colocarnos en la compañía de las naciones que entran con plenos poderes al siglo xxi, si no diseñamos –Sociedad y Gobierno conjuntamente- un esquema multipolar y compacto de desarrollo cuya amplitud ligue a perpetuidad las unidades modulares indispensables para el definitivo empoderamiento de Colombia.

Que consiste en plasmar el despegue irreversible y total de nuestra nueva economía y nuevo ordenamiento institucional, nuestra primacía diplomática continental, un sistema judicial y otro parlamentario efectivos. Y, precisamente, la abolicion de la corrupción, la guerra interna, el narcotráfico, la guerrilla, el paramilitarismo y el crimen organizado.

A esta clase de acometidos radicales y ensamblados se le podría aplicar metafóricamente la palabra ‘Revolución’. Pero para no ahuyentar a quienes se complacen con los cambios revolucionarios siempre y cuando hayan ocurrido lejos o en fechas pretéritas, conviene darle el clemente apelativo de ‘Batalla por Colombia’.

La cual batalla solicita de inmediato que el gobierno resuelva el problema fundamental y perenne de la tierra, pero no con los paños tibios de las ‘reparaciones’ y sus anexos, sino nada menos que con una altanera y feroz Reforma Agraria, pise las callosidades hegemónico-politicas que pise. Y esto no es todo, la metamorfosis aludida debe plasmarse en conjuncion fija con las soluciones a los dilemas de los desplazados, las victimas, la miseria, etc. Y fusionada con la pléyade de asuntos mencionados atrás en el ‘esquema multipolar de desarrollo’ nacional. Es decir, se trata de una estrategia y una logística ‘holistas’ de batalla, las únicas aptas para redimir terminantemente a Colombia.

Estoy hablando, pues, de que el gobierno, en especial, y el pueblo, en particular, hagamos empalmar en perfecto aglutinamiento todos los factores politicos y sociales que necesitamos para resolver de una vez por todas nuestros problemas sociales. Porque si la Administracion Santos, la sociedad civil y la ciudadanía decidimos tan solo confrontar ese basto tinglado de manera parcial, disociada o gnóstica, no habremos hecho cosa diferente a posponer la recaída y el desastre. O, en el mejor de los casos, nada sino ‘avanzar’ a medias. Lo cual, en el mundo actual, equivale a ir a la zaga de los países que sí determinan buscar la excelencia y reclamar la cumbre.

Y es que hoy todo milita a nuestro favor.

Las naciones avanzadas, en crisis vigente, recibirían con beneplácito el despunte de una pais semi-desarrollado que se evidencia merecedor de incorporarse gradualmente a su grupo. Estados Unidos, polarizados e inmersos en una aguda contienda político-ideológica (tradición vs ‘progresivismo’) que determinará el periplo nacional por muchas décadas, aceptaría con pláceme el levante hemisférico de una semipotencia cuyo crecimiento y sostenibilidad aporten estabilidad politica regional y lucro económico transnacional. Además, entramos al llamado ‘SinoSiglo’ y la China necesita socios latinoamericanos confiables.

Al interior de Colombia, el momento es singularmente propicio. El gobierno de Uribe hizo de la subversión un factor militar inconsecuente (aunque luego desperdició el logro) y sobre esa premisa real es hora de construir la paz parlamentada; al mismo tiempo, destruyó las instituciones nacionales y es urgente volverlas a crear, aún más fuertes. Los partidos politicos y nuestro sistema demo-republicano han llegado a su más abaratada expresion y es hora de modificarlos según los novísimos cánones de la Gobernanza global. La ciudadanía perdió su ética, vigor y vision y es necesario reforzarla. Hemos invertido los últimos sesenta años en deshumanizarnos, y durante ese lapso trágico produjimos, y con elación suprema, más sangre que leche, más desgracias que alegrías.

En fin, antes de examinar colectivamente al pais, sus nacionales debemos examinarnos individualmente, pues que en cada etapa de nuestra larga correría vital fue cierto que el peor problema de Colombia fuimos los colombianos. Por consecuente, no podemos creernos responsables, diligentes, patrióticos, si el pais, que es obra nuestra y de nadie más, pena en las garras de la insalubridad, la pobreza, el narcotráfico, el crimen, la violencia.

Para concluir: los correctivos nacionales que interpongamos ahora no pueden ser ni cosméticos ni parciales, porque Colombia no se elevará, y nosotros menos, a la altura que ésta debe y nosotros deseamos, en tanto no plasmemos el acto redentor por excelencia: La Transformación Nacional. Es decir:

Colombia debe entrar en batalla total consigo misma y por sí misma. Cada colombiano denominándose culpable que se permita comprobar la tragedia nacional y no intente proyectar sus fuerzas para revertirla.

Ejemplos para emular no nos faltan, foráneos y propios:

>> De John Kennedy: “Si una sociedad libre no puede ayudar a los muchos que son pobres, tampoco puede salvar a los pocos que son ricos”.

>> De Robert Kennedy: “Mientra exista la abundancia, la pobreza es una infamia”.

>> De Martin L. King: “Una nación que año tras año gasta más en lo militar que en lo social se acerca a la muerte espiritual”.

>> De Nelson Mandela: “Que haya empleo, pan, agua y sal para todos”.

>> De Abraham Lincoln: “Si pudiéramos saber en dónde estamos y para dónde vamos, podríamos juzgar mejor qué hacer y cómo hacerlo”.

>> De Laureano Gómez: “Todo la república es favorable en la hora actual con excepción de las llagas que al cuerpo de la patria infiere el resentimiento político, si no fuera por esas heridas Colombia podría contarse entre las naciones mas promisorias”.

>> De Alberto Lleras: “Hay que abrir a todo colombiano una esperanza cierta, una oportunidad operante, una expectativa legítima”. Bien:

○ Acordemos poner fin a nuestro ocioso palabreo ○ Despidámonos de la mediocridad ○ Sujetemos nuestra fortuna a los intereses de Colombia ○ Venga el amanecer luminoso a nuestras heredades.


Jairo Sandoval Franky, Washington, DC

Thursday, May 27, 2010

Condición de Nepotismo en Colombia

Por Jairo Sandoval Franky
Mayo 24/2010

En 1776 gobernaba en lo que hoy es territorio de Estados Unidos una dinastía europea. Llegaron Washington, luego Adams y Lincoln, después Wilson, Roosevelt y Eisenhower, Kennedy, Nixon, Reagan, Clinton, et al . Una serie de estadistas presidentes, no de familias gobernantes. Se consolidaron los gobiernos republicanos.

En 1810 gobernaba el territorio que hoy ocupa Colombia otra dinastía europea. Llegaron los Lleras, los Lozano, los Ospina, los Restrepo, los Santos, los Urdaneta, los Holguín, los López, et al. Una serie de familias presidenciales. De las dinastías europeas pasamos a los gobiernos dinásticos locales.

Tan arraigada es esta debilitante condicion nepotista colombiana que ya no la percibimos. ¿Nos damos cuenta de que en mayo 30 próximo se disputaran la presidencia un Santos y un Lleras, las mismas dos familias que la disputaron (o a las cuales fue asignada) en 1938, 1942, 1944, 1958, 1966, 1978? Claro que no. No nos inquieta que en nuestra nacion haya familias 'destinadas' a gobernar. Es más, ¡somos nosotros quienes las ponemos a gobernar!

¿Percibimos, además, que en estas presidenciales cuatro de los seis candidatos perteneces a las élites, dígase oligarquías nacionales? ¿Dos a la clase media? ¿Ninguno a la clase trabajadora? En fin, con solo postular estos simples interrogantes es suficiente para entender qué nivel democrático tenemos y qué clase de gobierno iríamos a tentar de 2010 a 2014.

Existe aproximadamente un cincuenta % de probabilidad de que en mayo 30: a) nos coloquemos amaestrada y voluntariamente la coyunda de una administración elitista y segregacionista, como tantas en el pasado. b) vayamos a atender la problemática “nacional” que la clase dominante considere vital para “Colombia”, valga decir, vital para ella misma. c) pasemos de la violencia “democrática” a la violencia posturibista. d) continuemos dejando a la Colombia subalterna en su natural estado de desconocimiento y postracion, invisible, exhausta y desahuciada.

En fin, asistiremos a las urnas, cómo no, motivados por las perennes fábulas que cada uno de nosotros acostumbra autosugerirse en tiempos electorales sobre la solidez de nuestra democracia y su capacidad para resolver los problemas, etc. Pero como nuestra falla permanente ha sido no tener el coraje, o la introspección, o la entereza que requiere mirar a la cara el lamentable espectáculo de nuestra historia republicana, desequilibrada desde su incepción en 1810, no existe sino una cintilla de esperanza de que la euforia electoral se traduzca en visible ventaja para la nacion, para toda la nacion.

Empero, algo no cuadra en estos momentos cruciales con el status quo. De los cuatro candidatos pertenecientes a la élite gobernante (valga el pleonasmo) solo uno cuenta con opciones de ganar la presidencia. ¿Qué sucede?

Pues que el ‘hueco negro’ del uribismo, con su gran fuerza gravitacional se sorbió el todo de la élite nacional, su crema oligárquica, su virilidad y ahora, cuando el ‘hueco negro’ parece implosionar, los exponentes politicos de esa élite venida a menos apenas tienen hálito para respirar.

Es muy temprano para predecir nada, pero pudiera ser que el efecto no intencional del uribismo hubiera sido desmantelar el poder omnímodo de siglos que atendía y aun atiende a ese grupo supremacista de clase. Pudiera ser que la enorme energía vital de la administración Uribe haya servido para señalar la debilidad intrínseca de la oligarquía colombiana y de la obsecuente clase dominante, su satélite (aun si es una paradoja que fuera Uribe –elemento representativo del grupo- el instrumento disuasorio). Si así fuese, Uribe pudiera valorarse como el gran antihéroe. Y este algo de refinamiento politico colectivo seria su no proyectado obsequio a Colombia.

¿De que otra manera se explica la bajísima aceptación de Rafael Pardo, Noemí Sanín y Germán Vargas Lleras en el ideario electoral del momento? Pardo y Vargas indudablemente son los dos estadistas en desarrollo mas versados y capaces de Colombia. Sanín, el espejismo más alucinante. El excepcionalismo de Juan Manuel Santos se sujeta al rubro del magnetismo alquilado (o bien, sonsacado) que acaparó en el labrantío uribista, como su ‘gallo tapao’.

En un universo electoral normal, Pardo y Vargas deberian estar punteando encuestas, tras haber cautivado el juicio de las millonadas de electores serios, no fanáticos. Pero el electorado nacional se muestra -quien lo creyera- aquilatado, preparado y selectivo. Vio salir al par de jóvenes políticos hace unos años de su hogar doctrinario tradicional e irse a hacer turismo politico por la Costa Brava del uribismo. Y de esos peligrosos rompientes los notó regresar, hace poco, como todo buen turista retorna a casa: medio despellejado y con la billetera exhausta. Las urnas cobraran por ese Tour a la indignidad.

He ahí la gran leccion que debemos finalmente aprender los electores colombianos. El poco capital social de nuestros politicos, la reducida confianza que generan, casi nunca van mancornados a su tonelaje o competencia como estadistas. Resplandecen, varios, como hombres de Estado y como generadores de buenas politicas públicas, por eso son admirados; pero desfallecen con frecuencia como figuras públicas dueñas de sólidos valores humanos y profesionales, por eso son descartados. La solidez de los programas de gobierno de Pardo y Vargas, adjunta a la frivolidad de sus saltos mortales públicos son un buen ejemplo.

Rafael Pardo trae una mente adecuada para la investigación diminuta o para la especulación amplia. La actitud mental de Vargas Lleras se sostiene en una admirable solidez analítica, igualmente distante de la levedad que de la intolerancia. El uno libera el intelecto, el otro lo modera. Ambos emancipan sus juicios politicos de la influencia del prejuicio y los dedican a la búsqueda de soluciones populares. Es fácil entonces elogiarlos como hombres de Estado, y lamentarlos como desaprovechadores de la excelsitud del proceder humano.

Las politicas de Pardo, para captarlas no requieren esfuerzo. Las de Vargas Lleras no se elucidan a no ser que la mente del conteste coopere. La produccion cerebral del primero es pictográfica, la del segundo, jeroglífica. Aquella depende de lo que representa, y ésta de lo que sugiere. Son politicos complementarios. De ahí la gran necesidad de que ambos militen en un mismo partido, uno tradicional e histórico, como el Partido Liberal.

Pero solo cuando ese partido purgue y expele los elementos delictivos que lo conforman, los clientelistas, que lo lastiman y los elitistas que lo deforman. Solo cuando el oportunismo que lo devalúa y la mentalidad burguesa que lo atrofia desaparezcan surgirá la conciencia popular y populista de sus mejores horas y mejores conductores.

El Partido Liberal necesita una sublevación interna. Debe ser el partido del pueblo, en su sentido lato. Requiere una evolucion ideológica, en el sentido de que quienes allí defiendan la masa desposeída y no el ‘puestismo’ burocrático sean quienes entren a dirigirlo y dominarlo.

Pardo y Vargas Lleras quedarian como elementos complementarios pero no dirigentes. Samper y Gaviria, o fieles a la nueva ideologia, o idos. Porque la masa colombiana necesita su propio partido y el natural es el de Rafael Uribe Uribe, aun vigente según su consigna: 'El patriotismo es el sentido generoso de la responsabilidad colectiva'. Un liberalismo que admita como propia la recomendacion de Paul Alinsky, el mentor intelectual de Barak Obama: El cambio se gesta en el poder, y el poder se basa en la organización. Para desempeñarse, la ciudadanía debe unirse.

Nada, sin embargo, significa cambio politico radical en Colombia que mantenga un remanente siquiera de los culebreos puramente numéricos entre partido y partido o entre politico y politico con el fin de optimizar las posibilidades de éxito de la parte que se perfila ganadora y de sobrevivencia de la derrotada. Si no se echa por la borda ese mercantilismo politico degenerativo que viene signando las elecciones nacionales con la grafía de la ilegitimidad y el lema de la ruindad, el pais seguirá en las mismas.

Así que quienes se mientan mockusianos y que a la vez hablan de tratos de compro y vendo, de permuto y trueco, traen en su mercadotecnia el recurso más pernicioso posible para un ‘partido’ como el ‘Verde’, que desea implantar en Colombia una manera nueva de hacer politica, de conseguir lealtades partidistas, de manejar lo público con honradez, y lo privado y personal bien lejos de lo público.

En fin, quienes apoyasen a Mockus, que deseen entrar en el campo de la especulación mayorista de por cuánto se vende o compra Petro, o Pardo, o Noemí, o Vargas Lleras, no han entendido lo qué está sucediendo en Colombia. Ni cómo se mantiene impoluto el tabernáculo de lo ético, con que se intenta fortalecer la cosa colombiana.

Digo para terminar, que la técnica del ‘Merchandising’ para maximizar este partido politico o aquel candidato desafortunado como productos no fungibles o no obsolescentes degrada el mensaje y, paradójicamente, disminuye el ‘shelf life’ de la mercancía. Los especuladores de la Bolsa del Clientelismo colombiano mejor que sigan manteniendo sus incestuosas relaciones politicas en sus propios reductos, como lactócratas de oportunidad, lejos de lo Verde. Porque es preferible un Mockus derrotado y en la oposicion leal que uno diluido o comprometido.

Pero, aún si son tareas difíciles las del apostolado del bien público. Aun si acechan los peligros y los peligrosos, Mockus y sus batallones regeneradores saben (sabemos) que si la finalidad del capitán y la tripulación fuera solo la de cuidar el ‘Barco del Estado’, mismo que el gran poeta estadounidense Longfellow cantó, entonces lo mejor sería no dejarlo surtir. Pero, politica es osadía, es esfuerzo y sacrificio. Y lo Verde va intrépido rompiendo olas colombianas:

“Sail On, Oh Ship of State! Sail on!”
Jairo Sandoval Franky, Washington, DC

Sunday, May 23, 2010

Estados Unidos, Mockus y El Polo

Por Jairo Sandoval Franky
Mayo 23/2010

Desde las académicas Torres de Marfil de la augusta Universidad de Virginia, sembrada en el histórico rastro de Charlettosville, en un valle de lujuriante vegetación boscosa donde el genio arquitectónico, cultural y politico de Thomas Jefferson se gestó y aun florece, ha surgido de improviso una melindrosa acometida contra Antanás Mockus.

Se trata del repudio formal y público por parte del profesor colombiano Luis Fernando Medina, Ph.D., de su apoyo inicial a la candidatura de Antanás Mockus. El joven togado, oriundo de Bogotá, se siente de súbito presionado por escrúpulos analíticos, incógnitos presupuestos cognoscitivos y serios respingos de ética, a declararse en contra de ciertos ‘pronunciamientos públicos [por parte de Mockus] que me impiden seguirlo apoyando de la forma en que lo hice en su momento’, declara perentorio.

Específicamente, Medina arremete contra la siguiente declaracion del candidato ‘Verde’, en la cual éste sostiene que el Polo Democrático ‘defiende…’ (y aquí el académico cita verbatim las palabras de Mockus: "…teorías que, de algún modo, directo o indirecto, justifican (la violencia)." (El subrayado es del profesor.)

La insólita envestida académica desde la pastoral Virginia es fácilmente entendible. La confesa lealtad del profesor inseguro al Polo Democrático le pudo, al final, a su mediocre lealtad a Mockus. La razon es diáfana y el profesor Medina la elucida con modestia: “Aunque no pertenezco formalmente a ninguna organización política, siempre he simpatizado con los partidos de izquierda democrática en Colombia y, desde mi muy discreta posición, he respaldado en los últimos años al Polo Democrático Alternativo”.

Esta actitud ciudadana precipitada, consistente en no pertenecer un hombre hecho y derecho a ningun partido politico, tan común y tan cacareada como virtud en los entornos seudo democráticos del Tercer Mundo, es una desastrosa constante de la clase media colombiana, la misma que ha abandonado sus obligaciones politicas y permitido al pais deslizarse al caos. El profesor Medina declara que “como ciudadano privado, he llevado la vida cómoda de todo académico de clase media”, y en esa deficiente condicion estriba su maridaje con la irresponsabilidad en lo referente a los serios e ineludibles compromisos cívicos y civiles suyos con el sistema político democrático de su pais, Colombia.

Naturalmente un profesor universitario debe justificar sus trastabilleos politicos con los instrumentos polémicos de su profesion, de ahí que Medina haya apelado a ciertas antinomias de razonamiento que, desafortunadamente, no justifican su deslealtad a Mockus: los argumentos de corte profesoril que aduce en defensa de su salto mortal son de volantinero, no de ‘scholar’.

“Solo veo dos posibles interpretaciones a la frase de Mockus, ambas inquietantes”, afirma Medina.

‘En la primera opción, Mockus considera que los actos individuales […] deben ser vistos en forma totalmente inconexa con el entorno que los produjo. En ese caso, se trata de una doctrina absolutista que simplemente se niega a tratar de entender al otro y se limita a lanzar admoniciones morales desprovistas de contenido concreto’, dice.

‘En la segunda opción, Mockus considera que, si bien en abstracto es válido el principio de que los actos humanos responden a circunstancias externas, ese principio no se aplica a la violencia en Colombia porque no hay nada en las condiciones del país que lo permita. En ese caso, Mockus está alineándose con las doctrinas más conservadoras de la política colombiana’, concluye.

Es obvio que una y otra deduccion académica no tienen asidero conceptual. Primero, porque la cuestionada expresión de Mockus incluye vocablos sin ningun rigor etimológico, lo cual destruye todo rigor refutativo. ‘…teorías que, de algún modo, directo o indirecto, justifican (la violencia)’, es la frase mockusiana que el profesor Medina critica. ¿De qué clase de violencia se habla? ¿Verbal o física? ¿Estatal, subversiva o cervecera? ¿Esporádica o constante? En fin, con ingredientes de análisis así de chocarreros no era posible ponerle tantas güascas al ajiaco refutativo.

Segundo, porque nada en la escueta frase de Mockus hay para inferir que el presidenciable considera que los actos individuales no guardan conexión lógica, dialéctica, semiótica o histórica con la realidad tangible; o que aun si obedecen a concreciones externas estos no aplican a la fenomenología politica colombiana. Nada.

Mejor dicho, debe vaticinarse que el profesor Medina finaliza su acompañamiento a Mockus por razones personales de volición y no de intelecto. A lo último califica a Mockus de ‘banal’.

Pero hay algo sí interesante. El profesor recaba: ‘La postura oficial del Polo hacia las FARC ha sido siempre muy sencilla: el Polo condena la lucha armada y aprueba que el Estado combata a las FARC en cumplimiento de su deber constitucional de proteger a los ciudadanos. Pero al tiempo, el Polo considera que debe buscarse una solución política al conflicto y que dicha solución es más fácil y más provechosa para el país si ocurre en el marco de un proceso de reformas económicas y sociales’.

Esta posición ideológica no admite refutacion alguna. Nadie con un módico de entendimiento histórico-social colombiano puede dudarla, menos rectificarla. Por el peso de tal realidad histórica, es necesario concluir que Mockus, persona de intelecto y capacidad analítica, debe estar dándole a este postulado casi axiomático el peso que se merece. Si no fuese así, una administración suya no contrastaría con la uribista en nada sino en la manera de cerrar entendimiento y juicio para continuar con el guerrerismo bruto y brutal de los dos últimos cuatrienios. Las Furias no pueden odiar tanto a Colombia.

La anterior cita me da pie para hacer ciertos comentarios sobre el Polo Democrático:

¿Hay alguien pensante o sincero en Colombia que, tras las delictividad multiforme y cínica de los últimos ocho años y tras el lastre histórico casi centenario de nuestra perenne injusticia social, que no llegare en algún momento clave, digo, a la honrada conclusión de que el pais está urgido -por un tiempo determinado- de un partido politico contestatario cuya naturaleza y ejecutorias públicas y privadas sean capaces de crear y garantizar un ambiente general de confianza en él y en su capacidad, bajo la ética y el buen juicio, para introducir nuevos horizontes de compartido interés ciudadano? Creo que sí.

Si ese partido desnudara sus intimidades en publico, bajara gallardamente la guardia y de verdad convenciera con su altruismo, conocimientos, experiencia y capacidad para gerenciar un nuevo pais, los colombianos responderíamos positivamente, como que poco tendríamos que perder si el ejercicio innovativo fallase. Hace mucho estamos listos a recibir una fuerza genuinamente redentora. Solo falta la que logre persuadirnos de que lo es.

La crónica humana esta plagada de etapas como la descrita, porque es una constante histórica el que todo pais crea, tarde o temprano, la situación y los conductores que los momentos cruciales demandan. Colombia va tarde en ésto. Y nosotros no somos tan maulas, como para no contener en ciertas etapas criticas, por un momento, nuestras pasiones politicas con el fin de aceptar un ejercicio políticamente evolutivo por parte de una fuerza partidista que no asuste, que no mienta que no delinca y que no falle.

Es por lo inmediato anterior que podría pensar que un Polo Democrático de ribetes excelsos y puros, de gran visión y no menos garra justa hubiera podido ganarse esa posición y confianza nacional ayer y ser en este momento nuestro Campeón. Ay, la dura entelequia nos devuelve estremecidos a la realidad. El Polo falló como gran partido y gran conductor. Ha desperdiciado el momento histórico crucial y el pueblo precoz e inteligente se lo está cobrando.

¿Qué ha pasado con el Polo?

Trajo a sus toldas de forma indiscriminada un grupo tan disímil, heterogéneo de teorías, ideologías, prácticas, personajes y propósitos y permitió que se fermentaran, atrofiaran o mutaran entre sí sin un fin categórico definido y controlado. Reunir izquierdistas por reunirlos fue la consigna y la pifia. Interminables fueron los espectáculos politicos en que las posturas internas del Polo indicaban más humor que seriedad. Nadie allí se preocupó por la pureza ética propia del ente contestatario en guerra politica con un opositor delictivo y procaz. Nadie pensó que a la ciudadanía se la convence solo si se respetan y aplacan sus dudas y si se manejan con tino y devoción sus errores.

La ambivalencia del Polo ante la subversión fue casi irracional, divididas sus lealtades según sus vacuos análisis de la situación concreta colombiana y sus nada convincentes medicaciones (o falta de ellas) al respecto. Sus marrullas politicas no lo diferenciaron de los partidos de gobierno.

El Polo refleja más las vicisitudes consuetudinarias que los aciertos de la ciudadanía. No se ejemplarizó. No se purgó. No se elevó sobre el nivel común de la politica nacional. Y no se insinúa capaz de altas arremetidas por el bien universalmente aceptado de Colombia. Fue y sigue siendo un partido mediocre y quien lo dude que juzgue su situación actual: los ‘hechos’ suelen ser tercos y claros, afirmaba Marx.

Inclusive, el debate interno del Polo para perfilar finalmente candidato presidencial fue una función de ‘Primas Ballerinas’ ejecutando sus demi-pliés, sus jettées y sus jocosos ‘arabescos laterales’. Sin un norte moral unitario y vital. Duele.

Y sin embargo, aún así el Polo ha sido necesario. Sin el Polo el pais no conociera y sintiera en su interior la recua de bajezas y delitos de la administración Uribe. Petro y Robledo han sido figuras senatoriales indispensables y en eso debe estribar su continuidad como politicos. Ni Petro, ni Robledo son conductores. En realidad el Polo manca conductores y esa es su falla más escandalosa.

Pero en lo que el Polo perdería su razón de ser, si no cambia, está en su incapacidad para apersonarse sólo y de por sí como el factótum, el ente primordial de la Colombia hambrienta y utilizada, sin cuya reivindicación la otra Colombia, la dominante, seguirá empujando el pais total a la ruina.

¿Cómo es posible que en esta justa electoral el Polo mantenga silencio ante un estado permanente de cosas que nos golpea tan dura y tan perceptiblemente?

La respuesta es elemental, el Polo ha sido y continúa siendo un partido de la clase media, por y para ella. Un partido poco interesado en la grandeza de Colombia, o en la verdadera solucion a sus problemas estructurales.

Addenda: Leo por ahí que, por lealtad, algunos van a votar por el Polo en primera vuelta. Hmm! Eso de abordar el Titanic para abandonarlo poco después como que no encaja con una buena corteza cerebral, eh?

Jairo Sandoval Franky, Washington, DC

Friday, May 21, 2010

Salgamos a Votar en Masa

Por: Jairo Sandoval Franky, Mayo 21/2010

“He subido a la montaña”, adujo una vez el profeta, “y advertí que el problema somos nosotros”.

De Carlos Montaner y Plinio A. Mendoza (grafólogos del punitivo ‘Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano’) se puede predicar lo contrario. Han descendido a las tinieblas sin entender que cual contra-izquierdistas no han sido lumbreras o noticiosos, sino simples quirománticos, y de contera soberbios.

Impenitentes, ahora acaban de incursionar como sicólogos de la peor especie, los politizados de oficio contra el candidato Antanás Mockus quien, por asociacion o deduccion, seguramente será exhibido en el mausoleo de los inquisidores como uno más de sus “idiotas”.

Ahora bien, que la izquierda hemisférica, objeto permanente de la furia que los dos comparten, cayó de bruces tras el derrumbe del Muro de Berlín, no tiene refutacion. Tampoco admite polémica que se habia enredado inextricablemente en la dialéctica de Hegel, en el materialismo original de Demócrito y en los presupuestos teóricos de la economia clásica inglesa de Ricardo, et al. Ni que luego se refundió en el Corpus del marxismo europeo de Sartre, Althusser, Gramsci, Hobsbawm y Marcuse. Ni cabe dudar que posteriormente desvío por los lados de la lucha “focal” antiimperialista introducida por el socialismo cubano que abocó el Ché. Y que en estos nuestros dias se encarroña, lastima, en la resaca de un “socialismo” novocentenario ininteligible y ridículo, cuando jamás entendió el precentenario.

Sin embargo, Montaner y Mendoza no pudieron entender, cuando escribían murmuración sobre la izquierda, que ésta ya eran “izquierdas”, valga decir, grupos ‘discretos’ e independientes nacionales de variadísimos matices. Que habia mutado y se habia dividido. Y que quienes se estaban quedando en el teatro ruinoso y rancio de la polémica marxista eran ellos, dos “pensadores” anacrónicos que no captaron, ni captan aun, su propia anacronía.

Sea como sea, no entré a redactar las anteriores caracterizaciones personales con el fin pedestre o envidioso de estigmatizar a los dos expositores incompetentes, sino para refutar la atención que le prestan, demostrablemente errados, a ciertas particularidades no politicas sino anímicas e inmateriales de Antanás Mockus.

Así que no atender en estas jornadas criticas lo crucial para Colombia, y solo lo crucial, hablaria de todo menos de responsabilidad, que es la incumbencia que deberemos llevar cogida de la mano el dia de los escrutinios, mayo treinta.

Comporta pues, enfilar baterías hacia el lugar donde el batallón detractor de Antanás Mockus coloca sus catapultas, aun si son de manufactura medieval. Las siguientes son las descargas lanzadas desde ese reducto, para desprestigiarlo:

Plinio A. Mendoza afirma: Mockus “Es etéreo, brumoso, imprevisible, expuesto a cada paso a rectificarse a sí mismo. ¿Adónde nos llevaría? De pronto ni él mismo lo sabe”. Carlos Montaner acolita: “Mockus, desde el punto de vista clínico, exhibe un claro trastorno de personalidad: es un histrión… uno de los múltiples trastornos de la personalidad. El histrionismo es un pariente cómico del exhibicionismo y de la histeria colérica. También comparece en las personalidades narcisistas”.

Estupendo. Pero deja estupefacto a cualquiera la inexperiencia histórica del binomio polemista. Pues que una lectura biográfica apenas cursiva de la narrativa mundial indica que ser imprevisible y rectificativo, histriónico y exhibicionista, o narcisista, no es la excepcion sino el natural en los politicos, cualquiera su época o nacionalidad. Aun más, politica es histrionismo, es egoísmo, es narcisismo.

Por ejemplo, la imprevisibilidad de Moisés en la larga romeria con su pueblo por el canicular Sinaí ¿no fue una constante diaria? El pensamiento ‘etéreo’ del gran emperador romano y filósofo, Marco Aurelio, ¿que otra cosa fue que difuso?

Y en cuanto a aquello de rectificarse a cada paso, tal condicion fue ‘pecado’ de un héroe llamado Simon Bolívar. Escúchese de sus propios labios esta ambivalencia: “Para hacer bien las cosas hay que hacerlas dos veces; la primera enseña a la segunda”.

Y en cuanto a histrionismo, el mismo Libertador sienta la pauta; óigasele de nuevo en mensaje deliciosamente irónico a Santander: “Ya Ud. sabe que soy modesto: pido que se elogie lo que hago y que todos aplaudan lo que digo”.

En lo referente a no saber en ocasiones un ser humano para donde va, léase la melancólica carta del mismo batallador, desde París: “¡Ay, yo no soy nadie!” exclama en términos grandilocuentes, “sino un rico, lo superfluo de la sociedad, lo dorado de un libro… Yo no soy bueno sino para dar fiestas a hombres que valen alguna cosa…”. Y en Lima, 1826, indicaba “A mi llegada a Bogotá resolveré últimamente lo que deba hacer pues hasta el día no he podido fijar mis ideas”.

En fin, la nómina de los hombres politicos presa de pasiones y defectos es interminable. A César lo acosaban los excesos de la ira. Al sin parigual emperador y soldado, Trajano, el orgullo. Alejandro fue iracundo, lujurioso, bebedor, sibarita. El Primer Ministro Winston Churchill periódicamente caía en horrendas depresiones, que el llamaba su “Perro Negro”. Y al eminente general y estadista francés, Charles de Gaulle, la fama de pomposo y narcisista no lo abandonó nunca.
Acudiendo a la dramaturgia, el Rey Lear, de Shakespeare, es un lastimoso gobernante transfigurado por sus descalabros. Su Henry IV trata de pacificar la angustia moral nada menos que emprendiendo el recurso escandaloso de las cruzadas a la Tierra Santa. Y en Ricardo III el bardo inglés exploró con toda intensidad la envidia supina, la ambicion candente y los temores de un pobre giboso derrotado por su malformación.
En la tragedia griega, Eurípides presenta a Heracles, famoso luchador regio, sufriendo la tragedia sicológica. Sófocles pone al pobre Edipo a padecer mentalmente incesto, traiciones y martirios, sujeto a su patetismo y sentimiento trágico de la vida. Y Esquilo hace de Agamenón un rey que al final de su vida debe cruzar la alfombra púrpura del sufrimiento mental.
Pero debo insistir en que no es de literatura la tarea, sino de colocar en el areópago del duro tribunal moral a los dos personajes que ahora se valen de una condicion humana afligida para ofender y debilitar a un hombre precisamente en el momento en que el pueblo colombiano demanda, porque las necesita, altura moral y vision clara.
Mendoza y Montaner no es que vayan por las ramas, es que han resbalado a las cepas atrofiadas de la pugnacidad personal. El suyo es la peor forma del solipsismo, creer alguien que conoce otros ‘Yos’, cuando en realidad no conoce ni su propio ‘Yo’. Empero, por otra parte es justo observar que Mockus es indefensible en lo referente a sus viejos deslices públicos de carácter y conducta. Su imagen ha quedado empañada y por lo tanto le es obligatorio sufrir los rigores de la culpa y crítica, con honorabilidad. Si es un verdadero líder, saldrá ileso.
Es decir, lo fundamental del momento es que hasta mayo treinta los colombianos debemos respirar en un universo ajeno a la fullería. Debemos reafirmar que una dedicacion irreflexiva, apurada o aspaventosa a la tarea de ennoblecer en estas elecciones a nuestra nacion postrada no está en la Agenda colectiva. Al contrario, el pais próspero que necesitamos requiere un movimiento nutrido de calmados criterios morales capaces de regir de forma ponderada la conducta pública entrante. Para lo cual, a más del peso sentencioso de la ley y el rechazo a la impunidad se necesita el ejemplo y, más que todo, el recurso didáctico.
Finalmente, nótese en el escenario mundial que las conmociones financieras, politicas y hasta geológicas del planeta están invitando a sus habitantes a ejercer un gran vuelco moral de Polo a Polo. Y adviértase que un cúmulo de elecciones acaban de demostrar cómo las ciudadanías, independientemente de su inclinación ideológica, están añorando cambios de gobernantes y metodologías de gobierno.
El pueblo inglés acaba de despedir sin consideracion alguna el gobierno laborista (izquierdista) de Gordon Brown para colocar en su lugar a David Cameron, conservador, quien forja una coalición política, no oportunista ni mercadeada, con el liberalismo democrático dirigido por Nick Clegg, habiéndose firmado entre los dos un honrado Memorándum Conjunto de Gobierno.
Y en Estados Unidos, el Senador Arlen Specter, una verdadera institución americana, fue despedido sin ceremonia alguna por un antigobiernista. En el Estado de Kentucky un novicio de pensamiento semilibertario aseguró la victoria, sobre el candidato del Gobierno. En el Estado de Arkansas, la popular senadora demócrata Blanche Lincoln, proestatal, escasamente sostuvo un margen de papel sobre su opositor y se teme que en segunda vuelta pierda el cargo.
Termino diciendo que Colombia no puede ser la excepcion. Debe iniciar en mayo treinta una contrarreforma hacia el progreso moral gubernamental basado en los valores y el juego limpio. ¿Qué necesitamos?
Quizás un tanto más de exhuberancia, pero racional. Confirmarnos que si estamos por Colombia será obligatorio estar por el cambio. Saber que hemos decidido tomar en nuestras manos el nuevo Gobierno, arrebatándoselo a la clase que lo ha destruido, sencillamente porque es nuestro gobierno. Asegurarnos no llegar a las urnas con la humildad del suplicante, sino con la osadía de quien se sabe verificador de los intereses sagrados de Colombia. Y persuadirnos de que pocas veces en unas elecciones estuvieron el bien y su opuesto más claramente delineados.
Salgamos a votar en masa. Y al emerger de las urnas informemos sencillamente por quién fue que depositamos el voto. Porque al pronunciar ese nombre estaremos diciendo qué clase de colombianos somos, cada uno.

Jairo Sandoval Franky, Washington, DC .

Tuesday, May 18, 2010

Si queremos celebrar la independencia el 20 de Julio primero tenemos que conseguirla el 30 de Mayo

Por Alejandro Murcia Lamprea
Mayo 14, 2010

Con profunda preocupación he visto como la vinculación de J. J. Rendón, ahora denominado el “pícaro” por sus propios compañeros en la campaña de Juan Manuel Santos, no solo logró detener el vertiginoso ascenso del la “Ola Verde” sino que además logró disminuir la significativa diferencia que Antanas Mockus le llevaba en las encuestas.

No entiendo cómo, un país que lleva más de medio siglo envuelto en una de las más sangrientas y prolongadas guerras de la historia, quiere comerse el cuento de que tenemos que elegir nuevamente a un guerrero por temor a Hugo Chávez, mas aun cuando se supone que las FARC han están debilitadas.

Lo peor de la situación es que la realidad es completamente a la inversa, si Colombia elige a Juan Manuel Santos, las posibilidades de una confrontación bélica con Venezuela se incrementarían significativamente, el comercio bi-nacional se suspendería con las respectivas consecuencias negativas sobre las exportaciones y por consiguiente sobre el empleo que seguiría disminuyendo.

Colombia y Venezuela no solo son dos naciones vecinas, sino que además nos une la historia, el comercio y la cultura, son dos pueblos hermanos.

Sin desconocer los logros del Presidente Uribe en materia de seguridad, no podemos olvidar que durante los últimos ocho años hemos dedicado cuanto recurso ha sido posible a atacar a las FARC y aun no hemos terminado con ella; ¿será que no se pudo?, ¿Será que nos quedo grande?, o será más bien que nos están engañando y que alguien se está lucrando de la guerra.

En mi opinión, los grandes grupos económicos están manipulando la información para no perder (en manos del pueblo) el control de un país al que las mismas cuatro o cinco familias han exprimido durante doscientos años con el beneplácito y la colaboración del Ejecutivo y del Legislativo, gracias a sus jugosos aportes a las campañas electorales.

Hoy, gracias a las estrategias del “picaro” J. J. Rendon, han sacado a relucir toda suerte de mensajes encaminados a desdibujar la imagen de Antanas Mockus por haberse bajado los pantalones y mostrado el trasero ante una turba de estudiantes belicosos liderados y empoderados por la célula urbana de la güerilla de las FARC; estoy seguro que si hoy Mockus se baja los pantalones y le muestra el trasero a Chávez y a las FARC toda Colombia lo aplaudiría al unísono.

Le han sacado a relucir que se casó en un circo y sobre un elefante, pero nadie ha mencionado que su promesa fue casarse en un lugar en donde se cumplieran tres condiciones:

*“Primera: que fuera un espacio con significado, donde los sueños pudieran hacerse realidad.

Segunda: un escenario donde reinara la armonía de la diversidad.

Tercera: un sitio en el que se hicieran rituales.

Su esposa, bromeando, le dijo: “Pues será en un circo”. Y a Antanas le sonó.

Luego se dieron cuenta de que allí se cumplían las tres condiciones propuestas por el novio, ya que en un circo los sueños se hacen realidad, existe la armonía de la diversidad y, curiosamente, descubrieron que, cuando no hay funciones, los integrantes del elenco de artistas llevan a cabo sus ceremonias como casamientos, bautizos y celebraciones bajo la carpa. Por eso, hace 15 años, rodeados de payasos y animales, unieron sus vidas y, de paso, cobraron 40 mil pesos por la boleta de entrada, dinero que fue directo a la Asociación Colombiana para la Defensa del Menor Maltratado.”

También le han sacado a relucir el hecho de que le tiro un basado de agua al entonces contrincante político Horacio Serpa y la verdad es que si a mí me ponen al lado de Serpa, a mí también me darían muchas ganas de hacer lo mismo. No obstante, en dicha ocasión el gesto correspondió a una respuesta no violenta, a las incontables agresiones emanadas de la campaña de Serpa y fue preferible así que prometerle romperle la cara por marica como lo hizo el Presidente Uribe con su amigo Luis Fernando Herrera Zuluaga alias “Mechudo” vía telefónica y luego filtrar voluntariamente la comunicación en todos los medios.

No sé cómo a la gente se le olvida que Juan Manuel Santos en su ejercicio de Ministro de Defensa tuvo la desfachatez de prestarle a sus hijitos un helicóptero de combate para que se fueran de vacaciones con sus amigos a su finca en Anapoima; que bajo su ejercicio del poder las fuerzas militares a su mando asesinaron cobardemente 14 muchachos inocentes de Soacha y luego los hicieron pasar por “muertos en combate”; que su jefe y mentor político fue re-elegido ilegalmente con un respaldo pagado con notarias y que mientras la coautora de este delito si pagó tiempo de cárcel, nunca apareció el co-autor de los hechos a pagar su parte de la deuda con la justicia.

Fue este mismo Juan Manuel Santos quien dirigió el operativo mediante el cual se bombardeo un campamento guerrillero en territorio Ecuatoriano sin consultar con sus autoridades legítimamente establecidas, violando su soberanía, sin tener el mínimo respeto por los tratados internacionales y poniendo en riesgo la estabilidad de la región gracias a su muy célebre concepto según el cual “el fin justifica los medios”. Por eso también fue que trajo a J. J. Rendón a su campaña.

Y fue este mismo gobierno que lo respalda, el que descaradamente repartió entre unos pocos de sus amigos la no despreciable suma de 72,500 millones de pesos del programa de Agro Ingreso; los campesinos para quienes se habían aprobado esos recursos se quedaron sin nada, la plata se perdió y aun no aparecen los culpables de semejante atraco al erario público.

No entiendo como una parte adormecida de nuestro pueblo no se da cuenta de que en doscientos años de historia nada ha cambiado en nuestro país; peor aún, las cosas cada día son más graves, los pobres son cada día mas pobres y los ricos son cada día más ricos, en Colombia se siguen cometiendo 17,000 asesinatos al año; el actual gobierno tuvo desde sus comienzos a Andrés Pastrana en la embajada de Estados Unidos, no solo Ex - Presidente, sino además hijo del Ex – Presidente Misael Pastrana; también ha tenido como Vicepresidente a Francisco Santos primo de Juan Manuel y descendiente de Eduardo Santos quien gobernó a Colombia entre 1938 y 1942, además ambos herederos de una de las fortunas más grandes del país y sólidos controladores de los medios de comunicación más importantes a nivel nacional.

Sin ir tan lejos, el actual Contralor es hijo de Julio Cesar Turbay Ayala quien gobernó entre 1978 y 1982 y nuestra Embajadora en Estados Unidos y anterior Canciller es hija de Virgilio Barco que gobernó entre 1986 y 1990.

Nuestro país no ha cambiado en los últimos 200 años de historia y si no lo cambiamos nosotros este 30 de Mayo no vamos a tener independencia que celebrar el 20 de Julio; más aun, es posible que nunca la lleguemos a tener. Las dos grandes ilusiones político-populares que hemos tenido han sido asesinadas vilmente, una el 9 de Abril de 1948 (Jorge Eliecer Gaitán) y la otra el 18 de Agosto de 1989 (Luis Carlos Galán).

Debemos deshacernos (en lo político) de una vez por todas de los Santos (incluyendo a Santodomingo), de los López, de los Lleras, de los Turbay, de los Pastrana, de los Ardila, de los Sarmiento y de todos esos herederos del reino criollo que nos han castrado nuestro desarrollo político, social y económico.

La vida y los recursos públicos son sagrados es el lema de la campaña de Antanas Mockus y así lo demostró en su paso por la alcaldía de Bogotá, en donde no solo logro sanear las finanzas de la capital sino que además redujo la accidentalidad implementando la “hora zanahoria”, logro orden en el caótico tráfico de Bogotá mediante la utilización de señales no violentas usadas por los propios ciudadanos, disminuyo significativamente los índices de criminalidad, redujo sustancialmente el consumo de agua, elimino el uso de la pólvora en celebraciones navideñas para proteger la integridad de los niños y en general mejoro ostensiblemente la calidad de vida de los ciudadanos.

Otro importante aspecto para considerar es que detrás de Antanas Mockus hay un equipo de lujo compuesto por la formula vicepresidencial el Ex – Alcalde de Medellín Sergio Fajardo, el Ex – Alcalde Enrique Peñaloza reconocido mundialmente por su encomiable gestión para convertir a Bogotá en el milagro de América Latina, gracias al ordenamiento del espacio público, la construcción y el uso de las ciclo rutas, la recuperación de los parques, etc. y complementado entre otros por la muy destacada labor de otro Ex - Alcalde Lucho Garzón que convirtió las zonas menos favorecidas de la ciudad en lugares en los que los niños por fin pudieron encontrar escuelas, hospitales, bibliotecas y comedores limpios ordenados y completos gracias a su muy reconocido programa llamado “Bogotá sin indiferencia”, todos ellos junto a un selecto grupo de profesionales, educadores, científicos y jóvenes políticos que con el respaldo ciudadano, a partir del 7 de Agosto se encargaran de construir una nueva Colombia.

No perdamos esta oportunidad, porque de ser así pasaran otros doscientos años de historia antes de que volvamos a ver una nueva esperanza para acabar con la politiquería, con la corrupción, con el clientelismo, logremos por fin reducir esa enorme brecha entre ricos y pobres, y soñemos nuevamente con una Colombia con educación, con salud, sin hambre, más justa, más limpia y en paz.

Este 30 de Mayo vote por el Partido Verde! Vote por Antanas Mockus!


Alejandro Murcia Lamprea
Colombianos en el Exterior

Sunday, May 16, 2010

Votar con Etica Cambia Todo‏

Por: Jairo Sandoval Franky
Mayo 15/2010

Supongamos que un partido politico sea una organizacion que: a) típicamente busca obtener y luego mantener el poder politico por medios pacíficos, b) esposa una ideologia que se sustenta en una vision económico-social, c) se empodera mediante la formulacion de una plataforma de principios, d) busca objetivos definidos según un análisis formal de la realidad histórica del pais en que ese partido se gesta y crece y finalmente, e) lleva en su entraña no otro intento sino la obtención del bien publico según el interes nacional.

Si a la anterior definición algo aleatoria se le adiciona la exigencia de que la agrupación politica lleve una trayectoria de años y mantenga la lealtad de vastos sectores ciudadanos, o que haya alternado en el poder, entonces diríase que en la Colombia actual existen dos partidos politicos, el liberal y el conservador. Por simple definicion, quedan descalificados como “partidos” todas las agrupaciones politicas que no cumplan con las anteriores condiciones y que en estas elecciones presidenciales disputan la primera magistratura, aun si por abuso o ínfulas se auto-aplican el calificativo. No obstante, lo anterior funge apenas como teórico.

Lo pragmático consiste en cómo funcionan e interactúan en la palestra pública los partidos (el liberal y el conservador) y los “partidos”, i.e., las otras agrupaciones politicas en contienda presidencial.

Conviene advertir de entrada, empero, que en un pais como el nuestro, víctima de un enjambre de dilemas gravísimos y partidas serranas, en gran medida causados por las dos colectividades tradicionales, pertenecer a ellas no confiere ventaja o dignidad alguna a sus respectivos candidatos presidenciales.

Históricamente el partido conservador venían los grandes terratenientes, el clero y las familias tradicionales; los comerciantes tambien se enfilaban en esta colectividad muy favorable a las altas tarifas aduaneras. El partido liberal adoptó el Libre Comercio y la protección a los Artesanos, y forjo características progresistas y anticlericales. Mediado el siglo pasado y para restañar el torrente de sangre que ellos mismos nausearon, dieron en diseñar el Frente Nacional, la aplicación mas vulgar del poder omnímodo de la oligarquía nacional. La sangre no cesó de anegar tierra y corazones. Entró luego en escena la atávica Seguridad Democrática. La sangre corre sin realizable punto final.

Pero lo fundamental para entender a cabalidad cómo fue que llegamos al deplorable predicamento actual consiste en hacer propia la idea de que las dos colectividades eran de tiempo atrás propiedad exclusiva -y continúan siéndolo- de la clase dominante, en especial de su élite y su oligarquía (esa que no subsiste en Colombia, segun el afamado académico oxoniense Malcom Deas). Y han existido y existen para su privativo y envidioso beneficio. A la masa desposeída se la coopta con promesas engañosas, inducida a privarse de tierra, acallar sus aspiraciones más allá del ‘status quo ante’ y a entregar su trabajo, lealtad y entusiasmo popular a éste o al otro partido.

Verdaderas herramientas parlantes son los miembros de los estratos subordinados y sin contemplaciones en razon de edad, sexo o salud. Lo que un ciudadano natural debe por derecho esperar como ministerio el más elemental de “su” Estado y de “su” Gobierno está muy lejos de su alcance e inclusive de sus ilusiones más precarias. Gobernar, para él, es tan exótico como le sería un viaje espacial.

Y sin embargo la mitad de Colombia, la opuesta y vejatoria de la subalterna, permanece tan segura de su derecho preternatural a sus ventajas y a perpetuarlas que ya no la agita un tenue, miserable espasmo de vergüenza o remordimiento. En su ADN o Genoma esta esculpido con caracteres indelebles el derecho inconcuso suyo a la supremacía y la jefatura, inmerecida, antirrepublicana, despreciable.

Lógicamente, el Estado es su instrumento de potestad y presión y la Fuerzas Pública su privado brazo armado protector, la Iglesia su recurso escolástico expurgatorio y anestésico. La cultura, las letras y artes, todo lo estético, son cosas de su hechura y pertenencia, instrumentos auxiliares de control y sojuzgamiento.

Ahora bien, si los partidos y los “partidos” siempre han sido para esta clase usurpadora los mecanismos y las avenidas de acceso al control exclusivista del Estado ¿obrará algun "partido" de manera diferente en mayo 30 próximo? ¿Traería vivencias superiores? ¿Trasegaría dócil por sus mayorales, que somos nosotros?

Pareciera entonces que lo disputado en estas elecciones fuera la continuación del poder despótico de la clase dominante, con el “partido” de la U, o la introducción del poder ético de la misma clase, con el Verde. Valga decir, ya con despotismo o ya con ética, las masas sojuzgadas seguirían recibiendo su dosis de desgracia y abandono. ¿Uno y otro entrantes poderes tendrán tan fuera de su radar politico a esa clase sujeta que nunca han conocido, menos intentado levantar y jamás han dejado elevarse sola? ¿Seguirán perviviendo inexorablemente dos Colombias en un mismo territorio por dos alfabetos y dos escarmientos históricos mutuamente repelentes dividido?

Tal vez. Si no supiéramos que nosotros los colombianos somos, cuando bien motivados, una fuerza cósmica. Y fuera, en contrario, apropiado entregarnos a la desesperación permanente. Porque el espectáculo partidista que produjo el ascenso de Uribe es de lo más deprimente. Su triunfo electoral atrajo cual contramateria a los sectores más egoístas del liberalismo y el conservatismo. Nada arrebata tanto a los felinos que el olor a vianda politica y Uribe la repartió como si el barril no tuviera fondo y como si fuera suyo. Se siguió con patada rampante la corrupción más descarada de gobierno, parlamento y oficinas públicas de provincia: el Estado, una sinecura y una subasta. Degradación completa en concierto con el paramilitarismo cedulado desde la Casa de Nariño, criminales útiles para la tarea turbia de una administración que se ilegitimizó a sí misma, fichas además, los paras, de fraudulento valor legislativo.

Pero sería un error enorme imaginar que el principal culpable es el gobierno que merecidamente boquea. La infracción mayor pesa en la ciudadanía; mejor dicho, en todos nosotros, que hoy estamos ostentosos hablando de lo que pudiéramos hacer por el pais. Porque si tuviéramos claro entendimiento y voluntad firme, coherente y unitaria podríamos en un relativo santiamén cambiarlo casi todo, así como nuestra desidia y cobardía ha venido con tanta facilidad estropeándolo todo.

He acá la única, bien que diminuta, posibilidad de que la clase politica dominante y sus sufragáneos voluntariamente cambien en estas elecciones por su propia volición o, mejor aún, que la masa subordinada los obligue. Lo más probable, sin embargo, es la descomposición inmediata del uribismo enfático, ahora supernumerario y vejete, y por lo tanto la paulatina desaparición de todos los “partidos” que empollaron al calor maternal de un semicaudillo con verdadero poder, fama plástica y garrote blandido con gótica torpeza. Porque el genio de Uribe fue el de charlatanear el discurso politico serio y con la jeringonza babilónica que inventó embaucar o golpear a más de un alucinado. Entre paréntesis, Uribe da claros indicios de ser un politico asaz biodegradable.

Estas presidenciales nadie lo duda traerán sorpresas y cambios soberanos, sea por bien, sea por mal.

Empero, para aquellos colombianos a quienes el timbre del honor, o la fatiga con el delito encastillado y multiforme, o el puntillo cívico, o simplemente el anhelo de tener a la mano una vía un tanto más honrada de progreso para sí y los seres dilectos, ahí está un “partido” no efímero que escruta el porvenir con cierta claridad, buena voluntad, algunas excentricidades pero nada de execraciones, y mucho de promesa.

Mejor dicho, en estos escrutinios existe la posibilidad de más ignominia por parte de los illuminati de la burocracia, o de un original altruismo aplicado. Pero será lo positivo solo si los colombianos nos proferimos esta pertinente letanía: que el ser humanos es lo que hace. Y que lo que estamos haciendo los colombianos no es todo lo que somos. Si este simple hipotético fuera bien asimilado, bien acopiado, pudiera encumbrar el futuro de nuestra nacion. Colombia es perfectible.

Y es que por una circularidad histórica y cronológica muy sugerente, la situación en estos comicios y jornadas tiene una escalofriante similitud con el ambiente inflexible que precedió al 20 de julio de 1810. ¿Habemus patriotas? ¿O es que nos van a arrollar los ‘chapetones’?

“Nuestro voto puede cambiar una elección; Nuestra ética puede cambiar un pais.”

Jairo Sandoval Franky, Washington, DC



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Sunday, May 9, 2010

José Obdulio compara a Uribe con Bolívar

Por: Jairo Sandoval Franky, Washington, DC
Mayo 9/ 2010

Nuestro Ex Rasputín acaba de incursionar (El Tiempo, 5/5/2010) por el abstruso pero fascinante territorio de las ciencias del Estado.

Lo ejecuta con el objetivo falaz de defender a perpetuidad y con su consabida pólvora húmeda el fallido dogma uribista de la guerra fratricida permanente. Y lo intenta con una ‘descarga anticipatoria’ (pre-emptive strike, en jerga militar) contra el verosímil giro pacifista nacional por parte de una administración sensata en ejercicio del poder desde el siete de Agosto próximo. Para José Obdulio tal logro subsidiaría nada menos que la perversión del culto uribista.

Nostálgico, el ex mecenas y fiador de Álvaro Uribe vuelca en éste su patatús literario ‘de pirnos’ su fatídico arsenal justo para desacreditar por adelantado -de ahí el craso jesuitismo del empeño- todo futuro esfuerzo nacional por la paz que no soslaye la violencia de Estado y, admisiblemente, que no incluya el Gulag de las persecuciones politicas o el recurso bolchevique de los ‘falsos positivos’ uribistas. Minucias éstas que la derecha sanguinaria colombiana biblifica con arrobamiento en el Evangelio infantil de la Seguridad Democrática.

Comporta admitir que José Obdulio esgrime todas las dagas de la artimaña argumentativa, la grácil elasticidad de la expresión y la finura tersa del ingenio que exornaron a los eminentes pensadores y prosistas conservadores de antaño, Laureano Gómez y Azula Barrera, Alzate Avendaño, Estrada Monsalve y el sagaz y beatífico Luis Ignacio Andrade, pero no posee ninguna de las modulaciones de sensatez y régimen de esos destacados politicos, ninguna.

Ni tampoco la capacidad de entender la delicada correlación vital de hombre a hombre que, digamos, Plutarco plasmo en sus famosas ‘Vidas Paralelas’.

En efecto, con el fin de eternizar el esperpento del uribismo, José Obdulio intenta subrepticiamente comparar a Uribe con Bolívar, para lo cual se vale de dos recursos alocados.

Primero. Crea un marimacho histórico de improbable utilidad consistente en trasladar físicamente al lector -que para él siempre es un alucinado- nada menos que a las vetustas murallas de la China, siendo el fin usar la inamovible fortaleza de la mole colosal como metáfora de la longevidad, el poderío y, por supuesto, la fama de la obra de Uribe.

Segundo. Trae de los cabellos al filósofo de la politica y cofundador de la Teoría del Contrato Social, Thomas Hobbes, quien por haber escrito su obra durante el periodo de la guerra civil inglesa (1641-1651) desarrolló la doctrina que define la necesidad de un gobierno central fuerte para evitar la discordia y la guerra civil. Para este pensador ingles toda sociedad debe estar bajo una autoridad soberana a la cual los ciudadanos ceden sus derechos naturales a cambio de la protección social. El abuso del poder ha de ser aceptado como el precio de la paz. La separacion de los Poderes del Estado debe capitular ante el soberano, mismo que controla la potestad civil, militar, judicial y eclesiástica. ¿Se va advirtiendo de dónde emana y qué está dando al traste con el uribismo?

El error de nuestro versátil Rasputín es obvio siempre y cuando quien lo analiza haya estudiado a más de uno de los teóricos de la escuela del Contrato Social, por ejemplo, a Jean Jacques Rousseau, quien llegó a conclusiones seudo democráticas y usurpatorias partiendo del mismo presupuesto teórico de Hobbes. Pero más que todo al gran empírico social John Locke, fácilmente reconocido como el padre del liberalismo moderno y del actual Estado democrático. “Hitler es resultado de Rousseau, Churchill y Roosevelt lo son de Locke”, afirmaba Bertrand Russell.

A diferencia de Hobbes, Locke mantuvo que a la naturaleza humana la caracterizan la razón y la tolerancia. Que el hombre tiene un derecho natural a la igualdad y la independencia. Que con ese fin los pueblos crean una ‘sociedad civil’ cuyo fin es dirimir conflictos de manera cívica sin la injerencia del gobierno. Que la separacion de los Poderes del Estado influye en el mantenimiento del Orden y que la protesta social y la revolucion son no solo derechos sino necesidades provisionales. De Locke se han extraído los principios democráticos y republicanos que a través de Jefferson y de Bolívar, de Santander y demás figuras tutelares de America, se plasmaron en el conocimiento y en la voluntad del ciudadano hemisférico y en sus republicas. Con Hobbes, en cambio, se han identificado varias de las peores tendencias mundiales contemporáneas, tales como el falangismo y el Fascismo.

Nada entonces de venir ahora a insinuarse a los colombianos, y menos en este momento determinante de nuestra historia, cuando cae en pedazos un régimen de corte autocrático hobbesiano y se restaura un sentimiento politico concorde con el republicanismo democrático, nada de insinuársenos, digo, que debemos continuar con la dictadura semiconstitucional de los dos últimos cuatrienios. Porque no son los politicos perdedores y anacrónicos quienes merecen el derecho de ilustrar a quienes se vislumbran ganadores. Y menos pervirtiendo el nombre de ese gran repúblico que fue Bolívar.

En efecto, Simón Bolívar nunca fue una figura politica presa de una teoría social única. Si algo lo signo como hombre de intelecto fue su versatilidad y sopesado eclecticismo intelectual.

Véase. Antes de cumplir diez y nueve años se sujeto en Madrid a la disciplina conceptual del Marqués de Ustáriz, anciano venerable de distinguido conocimientos, reposada conversación y gran consejo, en cuya biblioteca absorbió el joven caraqueño la raigambre de las modernas ideas liberales. Posteriormente, en Paris, saboreó las representaciones revolucionarias de Madame de Staël, la indiscreta anfitriona de una época. Cató la docta palabra de Talleyrand, mirado diplomático y ministro versátil. Bebió el enciclopedismo de Alexander von Humboldt y de Bonpland. Y templó una nutrida gama de nociones en las páginas de Mably, Buffon y Condillac; de Helvetius, Rollin y Filangieri.

Tampoco se puede olvidar que el gran inductor del joven Bolívar fue el erudito Simon Rodríguez, quien educo su espíritu para la libertad y colocó en sus manos ‘Los Derechos del Hombre’. No los señoríos de la dictadura, ¿eh?

Pero lo fundamental para demostrar que Bolívar no fue un discípulo del absolutismo de Hobbes -como lo insinúa nuestro zascandil, José Obdulio- se repara en el número de lumbreras que Bolívar estudió.

Por ejemplo, del sutil judío Bento Spinoza, materialista y ateo, el joven venezolano obtuvo la solucion del antagonismo latente entre la ley humana y la divina. En Nicolás Maquiavelo halló el material politico para amasar la apología de la democracia, porque según este florentino ‘para reestructurar una república a la paz se necesita un hombre bueno, pero para forjarse ‘príncipe’ de un país se necesita un hombre artificioso’. De David Hume seguramente aprendió, ¡atención!, que ‘en ciertas ocasiones la mendacidad del líder lleva la opresión al extremo de hacer perfectamente intolerable su autoridad’.

Bien. Es el momento, entonces, de despachar a la caneca las plumadas de José Obdulio y de pulverizar la nocion de que el maligno autocratismo de Uribe merece continuar. Porque de este presidente se puede predicar lo que los estadounidenses dicen del mes de abril, que entra como un león y sale como un cordero. Y porque el grande y permanente problema del mandatario ido abajo y de sus pobres falanges sumisas ha sido éste: no entender que en lo concerniente a la guerra contra la subversión, Uribe tuvo el reloj, pero las Farc tienen el tiempo.

Ha llegado, pues, el instante de marcar en Colombia la nueva hora. La hora del progreso dentro de la legitimidad, el Orden y la honra finalmente recuperada.

Jairo Sandoval Franky, Washington, DC

Monday, April 26, 2010

El Proceso Electoral Es Ciudadano‏

Por: Jairo Sandoval Franky, Washington, DC
Abril 24/2010

Colombia ha venido padeciendo una crisis grave de valores, y no de los bursátiles, sino de los personales y públicos.

Se sabe que de los valores humanos, creadores de integridad cívica personal, típicamente surgen los que pulsados por las multitudes crean integridad pública republicana. Y es nuestra integridad pública republicana, apenas en botón, la que debe fertilizarse en estas elecciones presidenciales. Y la que inevitablemente debe crecer y reproducirse tras ellas. Primero, porque Colombia emerge de una modalidad gubernamental de ocho años, solapadamente violenta, anti-institucional y claramente totalitaria.

Y segundo, porque sin importar quién pase a dirigir y quiénes a formar el gobierno convencional, otros ciudadanos, indudablemente los mejores, deben pasar a cumplir un papel insólito y antiséptico en Colombia. Quiero decir, deben proceder a ejercer un ‘gobierno contestatario’, una ‘oposición leal’, la suerte de agencia fiscalizadora del gobierno que los ingleses aptamente definen como el ‘shadow government’ (en su acepción democrática) y que, literalmente significa ‘gobierno en la sombra’, mismo que por medio de la argumentación dialéctica entra a ‘oponerse’ leal y públicamente al gobierno constitucional. Del siete de agosto próximo en adelante la ‘oposicion leal’ será en Colombia más significativa, insisto, que el gobierno establecido, creará la base de un acuerdo o contrato social que recobre la confianza del pueblo en las instituciones y una coalescencia proba con el Establecimiento.

Esta oposición leal deberá destruir poco a poco pero forzosamente todo vestigio de las prácticas politicas y sociales opuestas al republicanismo constitucional en su version cosmopolita contemporánea. El cual debemos aprender a ejercer, porque en el mundo competitivo actual la república que no se prepara para la excelencia, se prepara para la irrelevancia. Hay más: debemos volver a ser los dueños de nuestra propiedad ética, por ejemplo, no desentendernos del escándalo consistente en que Washington se haya convertido en nuestro albacea, padrino y legatario moral. Nosotros debemos ser quienes condenemos la condescendencia o la alcahuetería de algun cardenal con el pederasta, no Washington. Nosotros, no Washington, los primeros en reprobar el delito mortal contra el sindicalista y el ‘recluta’ entrampado; la matonería ejecutiva sobre las Cortes; el prurito reeleccionista antidemocrático; el espionaje clandestino desde las oficinas presidenciales, etc.

De todas maneras, esa integridad pública republicana que apenas pinta es la que necesitamos los colombianos en el momento crítico a que hemos llegado. Así confirmamos que cuando el delito se convierte en costumbre, la complacencia se convierte en rebeldia. Y esta verdad no debe aceptarse como una simple antítesis graciosa, sino como un desafío y un templete de inmediato accionar, porque en Colombia el delito politico-social hace tiempos llego a la cita y es hora de que arribe la integridad ciudadana que lo confine al infierno.

La concatenación de causa a efecto de nuestros graves problemas ‒hambre, sangre, corrupción, delincuencia parlamentaria, acoso judicial, expoliación rural, crisis de salud, inversion transnacional predatoria, ineptitud internacional de Colombia, desplazamiento interno y trashumancia al exterior, Farc, paramilitarismo, droga, delito castrense– unida a la fatiga sicológica de la ciudadania y a su consecuente letargo, son los componentes visibles de la postracion nacional. He ahí lo admirable del actual renacimiento ético –si apenas primerizo– de un sector ciudadano cada dia más caudaloso. Que los periodistas colombianos estén ahora desempolvando el vocablo ‘ética’ para insuflarle lírica, ratifica este prodigioso natalicio moral.

A ningun colombiano se le puede escapar tampoco que la precariedad en que cayeron nuestros valores sociales ante las espantosas tribulaciones que nos han acosado durante tantas décadas es efecto de estas tribulaciones y no su causa. Por lo tanto, atacar en masa y en directo la panoplia de nuestras desgracias es, reitero, la tarea formal del momento, inevitable y clara. No hay entonces perdernos en formular estrategias, porque es la realidad visible la que nos emplaza con su propio mensaje: Urge cambiar a Colombia hombro a hombro con nuestro propio cambio ético colectivo.

Pero, pasando de lo emotivo a lo pragmático, necesitamos como catalítico un golpe de opinión que genere un golpe de conciencia. Tal golpe primario lo puede dar la presente alineación electoral de voluntades ciudadanas en torno a la limpieza orgánica que necesita la nacion. ¿Habrá un relevo politico y moral en las presidenciales de mayo, de esos que estampan el signo de lo excelso en el campo de la lucha apocalíptica por una Colombia tan grande como el esfuerzo de sus fundadores? ¿O vamos a ser los peleles que en el momento de lo épico apenas transpiramos vapor y pantomimas, o los Sísifos criollos que nunca terminen la obra? ¿Habrá en Colombia un desplome de privilegiados y caciques tan tragicómico como la caída de la ‘Nomenclatura’ bolchevique al derrumbarse el Imperio Soviético?

Ahora bien, todo proceso dialéctico de activismo en masa necesita de rigurosos presupuestos teóricos y cándido entendimiento de la realidad tangible y de su dinámica variable, so pena de fracasar, con efectos lamentables para millones de ciudadanos. Comporta entonces elucidar con tino ciertos prenotandos centrales:

¿Cuáles son las fuerzas en pugna? ¿Quiénes los antagonistas?

Saber con quién se cuenta y contra quién se brega es crucial. Los colombianos de integridad que entienden hoy la necesidad de erradicar los problemas críticos nacionales de forma institucional necesitan saber quiénes son los opositores ecuánimes para luchar contra ellos con los expedientes de la razon politica y juridica. Y cuáles son los enemigos internos de Colombia, para exterminar su fuerza de poder y su accionar siniestro, sean quienes sean, simplemente con el talento conceptual, la reciedumbre y nobleza superiores del buen ciudadano, y de la sociedad civil.

Por su parte, las hordas criminales que por años vivieron (y aun viven) en robusto contubernio con los gobernantes nacionales y departamentales se intuyen ellas mismas en un momento frígido, al palpar que su piso estatal se derrumba y que los nuevos gobernantes quizás no sean tan fraternales como los salientes. Por eso, en las elecciones parlamentarias de marzo se atarearon en forjar sus nuevos nichos delictivos en el Congreso y en las oficinas gubernamentales y municipales de provincia.

Es imperativo, por lo tanto, desestabilizar el equilibrio de los maleantes y paralizar su desempeño, y es el ciudadano bien armado de equidad su natural opositor. Embebamos, pues, cómo se desmoronaron en Polonia los esbirros del régimen pro-soviético ante la entereza de ‘Solidaridad’ y el valor sereno de Walessa. Cómo el promulgado Apartheid de Sudáfrica quebró ante el majestuoso carácter democrático de Mandela y sus magníficos colaboradores. Cómo el enjuto Gandhi venció en la India a los tropeles del opresor inglés apenas con el equilibrado poder del pacifismo y la actitud contemplativa. Y cómo el verbo vibrante y la entereza calmosa de Luther King cerró las fauces de los perros policías del régimen racista de Estados Unidos. Con la aplicación de análogas dinámicas ciudadanas se despeñarán en Colombia aquellos que por décadas vienen infamando la dignidad y saqueando los patrimonios y peculios nacionales.

En este sentido, la ciudadania íntegra que se empodera ahora mismo en la nación debe asignarse una primera hazaña: impedir de forma multiplicativa y comunitaria que asienten en el Congreso los parlamentarios, signados por la ilegitimidad, que resultaron elegidos el pasado catorce de Marzo.

Importa cerrar afirmando algunas ideas de validez global sobre la integridad pública que tanto necesitamos:

* Los burócratas públicos deberan ser individuos de carácter, exentos de intereses sesgados, capaces de decidir según las exigencias del cargo, la capacidad personal, la prudencia y la efectividad.

* Para que los servidores públicos se desempeñen bien, se deben usar métodos ‘aspiracionales’ y ‘disciplinarios’. Los valores morales caen bajo el rubro de lo ‘aspiracional’, como que inspiran en tales servidores los ideales del servicio público y el comportamiento irreprochable. Lo ‘disciplinario’ aduce las graves consecuencias de no obedecer ciertas reglas, restricciones legales y penas.

* La finalidad de la infraestructura ética pública consiste en facilitar el control y el refuerzo de los mejores patrones de conducta en el servicio a la poblacion. Una vez se hayan impartido los valores esenciales y definido las veedurías públicas, las medidas de control deben ponerse en juego como demostración de que el gobierno es lo suficientemente serio en su funcion de mantener la integridad del servicio al ciudadano y defender el bien público.

Sea como sea, la ciudadanía escrupulosa de Colombia (su mayoría) tiene en esta coyuntura histórica la oportunidad de decir ‘no’ a la permanente corrupción gubernamental. Para lo cual debemos salir del sopor que nos ha paralizado por tanto tiempo y con tan malos séquitos. Vamos a retomar la vía ascendente porque, como lo atesta el dicho: “Si usted no sabe para donde va, podría terminar en cualquier sitio’. Jairo Sandoval Franky, Washington, DC

Wednesday, April 14, 2010

Elecciones Presidenciales, Prolegomenos‏

Por: Jairo Sandoval Franky, Washington, DC
Abril 14, 2010

El peor problema de Colombia somos los colombianos.

Y el peor problema de nosotros los colombianos es nuestro obsoleto, irracional y permanente rechazo a la resolución de nuestros peores problemas. Para no resolverlos aparentamos no verlos. Y al no verlos oficiamos su inexistencia. Dicho en lenguaje doméstico, si los colombianos no batimos el moninillo ahora, Colombia se queda en la olleta. Porque los gobiernos, si son buenos, obedecen al público activo, y si no lo son, mientras menos ‘revuelvan’, mejor. En ambos casos el ciudadano solícito es el multiplicador esencial. Esto en el campo de lo subjetivo.

En el campo de lo objetivo, los problemas capitales de Colombia, después de sus hijos, son de índole muy urgente y muy real. Basta con las pavorosas estadísticas que los cuantifican para consignarlos en el taller de las reparaciones. Estadísticas inauditas que contemplamos todos los días sin que se nos altere un punto la digestión. Estadísticas que deberán acorralar como murallas de vergüenza y alambrados de justo desprecio al candidato presidencial que las evade, y a cada elector si las elude al momento de votar. En fin, estadísticas que nos definen ante el mundo como pais (debilitado su horizonte fiduciario), y como seres humanos (cortos de conciencia moral). Grosso modo, los graves problemas nacionales son los siguientes:

1. Por cada colombiano que come hay otro que no come, o que come mal. Nuestro índice de pobreza ronda el 49% (en las zonas no urbanas es de 65.25%). El de indigencia es respectivamente de 13% y de 32.6%. La Tasa Nacional de Desempleo a febrero, 2010, era de 13.4% y el coeficiente de Gini paso a 0.51. Somos los campeones latinoamericanos en desigualdad social. Hay hambre permanente en Colombia.

2. Cada colombiano menor de sesenta y tres años ha vivido la totalidad de su existencia en un pais en guerra, si es que no emigró. De 1947 al presente, Colombia pasó sucesivamente de la violencia politica a la violencia social. Durante su ciclo de vida, este colombiano sexagenario ha visto enterrar las aprox 400.000 victimas de nuestra violencia consentida. Corre sangre en Colombia.

3. La Rama del Estado constitucionalmente encargada de legislar el bienestar de los colombianos ha visto judicializar en los últimos quince años a más de trescientos de sus miembros. De Samper a Uribe, el Congreso ha devenido la más delictiva de las jerarquías estatales. Hay delito parlamentario en Colombia.

4. La Rama Judicial del Estado es el bastión de la legalidad nacional y opera en defensa de las instituciones y del ciudadano inerme. Empero, esta Rama, a) sufre una ofensiva punitiva desde la derecha politica extrema y, b) padece otra ofensiva, no menos irrespirable, desde su propia entraña, en la forma de jueces venales y personal infecto, incompetente o desordenado. Hace algunas décadas, con la toma del Palacio de Justicia nuestro Estado antropófago devoró la cabeza de su órgano judicial. Por las actuales calendas, las arremetidas contra las Cortes son supletorias y disimuladas. Hay guerra contra la Justicia en Colombia.

5. El pais ocupa el lugar 75 en el índice de corrupción mundial elaborado por Transparencia Internacional, en un universo compuesto por 180 paises. La percepción de corrupción es de 74.2%. En una escala de 1 (nada corrupto) a 5 (muy corrupto), nuestros partidos politicos obtienen un 4 y el Congreso un 3,9. En lo empresarial, 91% de los ejecutivos nacionales considera el soborno cosa corriente, (Encuesta Sobre Soborno Empresarial). Hay corrupción rampante en Colombia.

6. La tierra rural de la Nacion refleja de forma física el altísimo grado de desigualdad social, desplazamiento y pobreza. El 0,4% de los propietarios poseen el 61,2 % del área predial rural registrada, es decir, 15 mil propietarios poseen 47 millones de hectáreas. Entre tanto, solo 18.6 millones de hectáreas se reparte entre mas de 3.200.000 propietarios: el 97 % de los propietarios poseen apenas el 24,2% por ciento del área predial rural. Hay expoliación rural en Colombia.

7. El sistema de salud de Colombia apenas resuella. Lleva un déficit financiero equivalente a 2,5 puntos del PIB, que el pais arrastrará por más de dos décadas, según fluctúe el mercado laboral. Durante los últimos ocho años se aumento, altruistamente, la afiliación al sistema subsidiado de salud pero, impróvidamente, sin financiarlo. Antes bien, recortando giros a los entes territoriales y liberando (de forma neoliberal) el precio de los medicamentos. Se arremete contra la salud en Colombia.

8. Las inversiones en Colombia no son la medicina que aparentan ser. Durante los pasados veinte años, y especialmente en los últimos ocho, ha obtenido preeminencia en el sistema politico del pais un grupo de élites inversionistas que favorecen el capital transnacional sobre el nacional y que representan, en especial, los intereses del ‘Agrobusiness’. Han logrado ventajosas reformas en los sectores colombianos de los derechos laborales, la protección ambiental, el gasto social, la desregularización de los controles a la inversión, y la privatizacion. El impacto del TLC con la U.E. disminuirá las utilidades en 32 sectores, y el TLC con E.U. le confirió a este pais un poder leonino sobre nuestra economía. Hay despojo de riquezas en Colombia.

9. Los gobiernos nacionales fallan de forma habitual en la formulacion de las politicas internacionales de Colombia. Los últimos ocho años enseñan eso de abandonar las ideas ecuménicas sobre lo exterior. Las relaciones hemisféricas de Colombia van al garete. Apenas se balbucean las relaciones bilaterales con E.U. Nada de esquemas mundiales en torno a Europa, África, Asia, Oceanía. Con Venezuela y Ecuador, neurálgica como es la situacion, el mutismo conjetural de Colombia bordea el espacio de la sinrazón. Las embajadas del pais fungen como los Spa de rehabilitación o premiación para los politicos achacosos o convalecientes. O como abrevadero de ‘lactócratas’ en rebusque de mejores pechos burocráticos.

10. El número de colombianos en estado de desplazamiento interno se calcula en tres o cuatro millones, y se discierne que este fenómeno vergonzoso coloca a Colombia en el primer lugar del hemisferio y en el segundo del mundo, tras Sudan. El 55% de la poblacion desplazada por violencia en Colombia es menor de 18 años. Los colombianos desalojados al exterior se cuantifican entre cuatro y cinco millones. Hay nostalgia colombiana fuera de fronteras y nomadismo forzado dentro de Colombia.

11. Las Farc se han transfigurado en una entidad amorfa e infame. Es decir, en un cuerpo extraestatal tan antisocial como anacrónico, cuya torpeza ética cobra visos de irracionalidad. ¿De cuándo acá un nervio contestatario que batalla fanáticamente contra un Estado cuenta con el tiempo de especulacion, el aliento social o la facultad procedimental de tensarse a perpetuidad, por más ortodoxas que fuesen sus razones? Las Farc perdieron hace mucho su discreción de ser, y son ahora parte de la injusticia que paradójicamente comenzaron lícitamente a confrontar hace mas de medio siglo. Hay criminalidad subversiva en Colombia.

12. El paramilitarismo nació en Colombia solicitado por terratenientes, y creció amparado por sectores de las fuerzas Armadas. Se hizo indistinguible del poder politico y social regional. Ha despojado 5.5 millones de hectáreas según la modalidad empresarial de ‘me vende o le compro a la viuda’. Como resultado, la 'parapolítica' infectó el poder público departamental y municipal y agrietó la arquitectura legislativa del Congreso: 107 parlamentarios y ex-parlamentarios y cerca de 500 dirigentes políticos locales acusados de asociaciones con fuerzas paramilitares han sido vinculados a investigaciones judiciales. En los últimos 25 años han exterminado a cerca de 150.000 colombianos. Hay crimen organizado en Colombia.

13. Del narcotráfico basta decirse que ha desplomado y desacreditado a Colombia. Más que un problema nacional, el narcotráfico es la albúmina fatal que alimenta los problemas del pais. Allí donde se mantiene el narcotráfico, existen graves problemas sociales; donde subsistan los problemas sociales, allí coexiste el narcotráfico. La droga descompone a Colombia.

14. Los cuerpos castrenses que por un lado han defendido con gran abnegación nuestra seguridad colectiva y personal, por otro lado asesinaron en los últimos 25 años a no menos de mil setecientos conciudadanos. Más de mil quinientos miembros de la Fuerza Pública comparecen ante los estrados judiciales. Hay delito castrense en Colombia.

Tendida la vista hacia este catálogo intolerable, ¿Qué hacíamos o dejábamos de hacer los colombianos cuando se nos vació en la República tal torrente de calamidades? ¿Qué bebedizo letárgico nos paralizó el razonamiento, embotello la responsabilidad y corchó la moral? ¿Es llegado el momento de levantarnos? ¿Serán estas elecciones presidenciales ese momento crítico? Porque el espectáculo que ofrece la nacion mustia y desolada y la indolencia personal y colectiva de nuestra dejadez son repugnantes.

Importan dos reflexiones, entonces. 1. Que la ‘Seguridad Democrática’ permanente se debe cifrar en darle un golpe mortal a cada uno de los catorce estragos atrás precisados, y no en marearse con la idea de que esta ‘Seguridad’ resolverá esos estragos. Sencillamente, éstos son la variable independiente, la ‘Seguridad Democrática’ es la variable dependiente. 2. Que sería iluso imaginar a ciertos ciudadanos impenitentes deseando asirse al carro cívico de la Colombia que renace estimulada por su incipiente honor público. Los caciques y las hordas del delito entronizado no se darán por aludidos, a no ser que intuyan la existencia de una tronera de inmoralidad en el movimiento renovador que apenas despierta.

De la anterior alerta nace una conclusión inevitable: la lucha por Colombia va a ser el pleito contumaz y felizmente rebelde de los colombianos íntegros contra los colombianos demoníacos de todas las pelambres. Será el combate por la honradez, por el respeto al ser humano y a las instituciones. Será la riña victoriosa pero áspera, y entre más dura mas triunfal, de los Lech Walesa, los Nelson Mandela, los Martin Luther King y los Mahatma Gandhi criollos. Más que todo, será la querella redentora de los colombianos ungidos para el sacrificio, como lo estuvieron los viejos emprendedores y emprendedoras cívicos de hace doscientos años.

¡A batir el distintivo moninillo! Jairo Sandoval Franky, Washington, DC

Tuesday, April 13, 2010

CAUSA hace carta de petición al Registrador Nacional

Marzo 29 de 2010





Doctor

CARLOS ARIEL SANCHEZ TORREZ

Registrador Nacional del Estado Civil

Bogota





Ref: Derecho de Petición




Distinguido señor Registrador:



Colombian Alliance in the United States of America "CAUSA" , es una organización sin animo de lucro, que representa los intereses de los colombianos en los Estados Unidos de América, incorporada en la Secretaria del Estado de New Jersey, USA; cuya unidad directiva se denomina "Concilio Nacional".



En nuestra calidad de miembros del Concilio de CAUSA y en representación de los intereses de nuestros connacionales; comedidamente solicitamos se sirva tramitar y responder u ordenar a quien corresponda el siguiente:



DERECHO DE PETICION



1.- Comunicar a esta organización vía correo electrónico en el día de hoy, y por escrito a nuestra dirección, los resultados de las elecciones para Representante a la Cámara por la Circunscripción Especial en el Extranjero.



2.- Informar a la opinión pública y al país en general, el resultado oficial de dicha elección.



Fundamentamos nuestra solicitud como representantes de la comunidad colombiana en los Estados Unidos de América, toda vez que los comicios electorales se realizaron el día 14 de Marzo en curso y al día de hoy han transcurrido dos semanas completas sin obtener dichos resultados, cosa completamente inusual en la historia de décadas recientes de las elecciones en Colombia.



Que existe gran inquietud e inconformidad en la comunidad de inmigrantes en todo el mundo por la desobligante actitud de la Registraduría con nuestros connacionales que ejercieron el derecho al sufragio y que igualmente tienen derecho a la información oficial y oportuna de sus resultados.



Que la Registraduría lejos de llenar las expectativas legitimas de oportunidad, lo que ha creado es una incertidumbre y grave sospecha del adecuado manejo en la información y resultados, ocasionando un gran malestar por el trato de segunda a los colombianos en el extranjero, por cuanto internamente en el País ya se habla de resultados ciertos con excepción del elegido por esta circunscripción.



Que además de las faltas en que haya podido incurrir la Registraduría en los pasados comicios, se suma la falta al derecho legitimo a la oportuna información a la que tenemos derecho, porque aunque vivimos en el extranjero, somos ciudadanos colombianos y actitudes como esta pueden desestimular a la diáspora a participar el próximos eventos electorales.



Solicitamos la respuesta en los términos que indica la ley para lo cual invocamos las normas establecidas:

DERECHO:

Artículos 23 y 45 de la Constitución Nacional

Arts. 2-3-4 y ss. de CCA

Art.2 ley 962 de 2005



Direccion Electronica: concilio@causaonline.org

Direccion para correo: P.O. Box 6852

San Pedro, CA 90734

USA

Monday, April 12, 2010

Olvidaron a los Colombianos en el Exterior

Por:
Mauricio Trujillo Uribe
Publicado por: Agora del Domingo
agoradeldomingo@gmail.com

11 de abril de 2010


En un mundo globalizado como el nuestro, el Estado colombiano debe y puede colaborar con las comunidades de emigrantes colombianos en dos campos fundamentales: su integración a las sociedades donde residen y el mantenimiento de sus lazos con Colombia.

¡Casi un mes ha transcurrido desde las elecciones parlamentarias del 14 de marzo y no conocemos aún quién será el vocero en la Cámara de Representantes por los colombianos en el exterior, ni tenemos los resultados de la votación en el exterior! Absurdo retardo de la Registraduría, cuyo primer y único boletín fue emitido el 15 de marzo, con 41% de mesas escrutadas, y luego retirado de la página institucional.

Éste es un hecho lamentable para la democracia colombiana, que deja perplejos a quienes vivimos fuera de Colombia y genera un ambiente de suspicacia sobre la transparencia de los resultados en el exterior. Tanto más que el número de votos en la circunscripción internacional es reducido: se estima que en estas elecciones no supera los 50.000. En efecto, asistimos en el exterior a una abstención de cerca del 85% sobre casi 350.000 cédulas inscritas, un número a su vez pequeño frente a una población emigrante de más de 4 millones de colombianos.

La escasa participación electoral en el exterior está en parte ligada al sentimiento de olvido que experimentan muchos compatriotas. Otra actitud podría esperarse si el Estado colombiano desarrollara políticas de mayor alcance sobre esas comunidades. Por ejemplo, las remesas que envían los emigrantes representan hoy cerca de 5.000 millones de dólares anuales, el segundo rubro de ingresos del país después del petróleo. Así, el impuesto nacional a las remesas, alrededor de 36.000 millones de pesos por año, podría alimentar un fondo de fomento para ofrecer créditos baratos a los emigrantes que presenten proyectos de pequeña empresa en sus países de residencia, y para financiar un banco de proyectos que promueva y respalde el retorno digno al país.

De otro lado, esta escasa participación electoral también se debe al desconocimiento que tienen los emigrantes sobre las elecciones mismas: cómo y dónde votar cuando se vive fuera del país. A diferencia de México, Ecuador y otros países con alta diáspora como Colombia, los cuales adelantan en el exterior vastas campañas institucionales de información pedagógica, nuestro país brilla por su ausencia. Tampoco ha sido favorable la decisión de la Cancillería colombiana de no autorizar la publicación de los programas de los candidatos a la Cámara de Representantes por la Circunscripción Internacional en las redes sociales (páginas Web) del Ministerio de Relaciones Exteriores, como RedEsColombia y otras. Otros países sí lo hacen.

El corto tiempo para inscribir la cédula en los consulados es igualmente una causa determinante de la baja votación en el exterior. ¡Para estos comicios de 2010 las autoridades electorales dieron apenas algo más de un mes a finales del año pasado! Tratándose del colombiano "de a pié", que en general reside lejos de los consulados y sólo va a éstos cuando lo necesita, lo normal es que dicho censo electoral esté abierto de manera permanente durante los cuatro años anteriores a las elecciones. Por si fuese poco, en esta ocasión el número de votos nulos en el exterior parece ser muy alto, a juzgar por el hecho de que muchas personas marcaron en el tarjetón electoral tanto la lista para la Cámara internacional como las listas por las comunidades indígenas y negras, debido al confuso diseño del tarjetón.

Los colombianos en el exterior exhortamos a las autoridades para que realicen los correctivos pertinentes con miras a las elecciones presidenciales del próximo 30 de mayo. Y esperamos del Congreso y del Gobierno, que se posesionarán el próximo 20 de julio, las necesarias reformas electorales para garantizar amplia información, transparencia y eficiencia en los comicios del 2014. Entre otras, las relacionadas con la eliminación del voto preferente, los mecanismos para impedir las distintas modalidades de fraude, la financiación anticipada de las campañas, la ampliación de la circunscripción internacional para la Cámara y la creación de una circunscripción internacional para el Senado.

Igualmente, felicitamos al candidato electo a la Cámara por los colombianos en el exterior, y le deseamos éxitos en el fortalecimiento de una política pública migratoria integral. En un mundo globalizado como el nuestro, el Estado colombiano debe y puede colaborar con las comunidades de emigrantes colombianos en dos campos fundamentales: su integración a las sociedades donde residen y el mantenimiento de sus lazos con Colombia.


Mauricio Trujillo Uribe

Domingo, 11 de abril de 2010

Sunday, February 21, 2010

Foro de CAUSA política


Preguntas hechas por CAUSA Política a Erwin García
www.causaforo.org

Bloque 1 de preguntas

1.1- Podría presentarse ante la audiencia, omita en este momento cualquier promoción en referencia a su campaña, háblenos de usted como persona en el pasado y en el presente. Por favor no utilice más de 130 palabras.

A Erwin García no le importó lavar platos, ni trabajar en la construcción cuando llegó hace once años a Estados Unidos, a pesar que portaba bajo su brazo el título de maestro en filosofía y religión. Sabía que el sacrificio valdría la pena para conseguir lo que buscaba: una maestría que le permitiera superarse de verdad en este lejano país. Esa experiencia, de la que salió gratamente fortalecido, le ha servido a este colombiano para entender mejor el costo que paga el inmigrante para superarse en suelo ajeno. Erwin se define a sí mismo como “alérgico a la política” pero sabe que sólo desde esa plataforma es que se gestionan los procesos de bienestar para la gente. Erwin es mentor de profesores en Texas, labora simultáneamente con Magnolia ISD y Bilingual Educators.

1.2- Por qué quiere ser candidato por esta circunscripción, (máximo 100 palabras).

Lo que me motiva a comenzar y continuar el proceso hacia la consecución de la cámara por los colombianos en el exterior, es la legítima esperanza de ver una Colombia mejor. Se estima que en el extranjero ya somos más de cuatro millones de ciudadanos con el único deseo de prosperar y mejorar la vida de quienes nos rodean a pesar de las vicisitudes. Debido al largo historial de deslealtades, trampa, corrupción, traiciones y mentiras, los colombianos de bien asociamos la palabra política con abuso, malicia e hipocresía. Por muchos años fui alérgico a la política, pero me he dado cuenta de que me guste o no, siempre habrá gente tomando ese rol tan importante para el desarrollo de cualquier sociedad. Es por ello que haciendo a un lado mi parquedad y reserva ante el justificado prejuicio, he dejado de ser un observador y un crítico para ahora ser parte de un nuevo paradigma activo. Es cierto que las maquinarias y los sistemas viciados de nuestra sociedad pueden ser hasta cierto punto un obstáculo para que la gente de Colombia pueda hacer país. Por esta razón solicito su apoyo para esta causa que representa el sentir de una comunidad que se cansó del abuso, que guarda dentro de sí la legítima esperanza de una Colombia que privilegia la unidad, la integración, la honestidad, la virtud, y el patriotismo. Una causa liderada por la mayoría o sea por la gente pujante, la que vibra por su tierra, por su folclor, su identidad y que está dispuesta a liderar el proceso de integración, equidad, justicia, liderazgo que todos necesitamos. Como profesor, académico y colombiano de bien es mi llamado el de representarles dignamente, llevo dentro de mí los principios de la sociedad que ama su Colombia y que no quiere ver su bandera y su gente pisoteada. La legítima esperanza de cambio no será inmediata, no será avasalladora pero sí diligente, diplomática, firme y resuelta. Fundamentaremos nuestra labor legislativa en los modelos más efectivos de liderazgo, investigación y comunicación apoyados en nuestros principios de lealtad, integridad y virtud.

1.3- Cuanto hace que reside continuamente fuera de Colombia, en que países y ciudades ha residido.

Llevo 11 años viviendo de continuo en Houston, Texas-USA

1.4- Nombre 10 razones que lo acrediten para representar a la comunidad colombiana que vive en el exterior

Soy una persona íntegra
Soy una persona con iniciativa y liderazgo
Soy un defensor del inmigrante
Entiendo la situación de millones de colombianos en el exterior
Tengo formación académica
No estoy comprometido con maquinarias políticas
Tengo experiencia en gestión de nuevos proyectos
No tengo vicios políticos que comprometen mi gestión
Mi intención es servir a TODOS los colombianos no obstante su país de residencia
Mis propuestas representan el sentir y la necesidad de la gente

Bloque 2 de preguntas

2.1- Sabe usted que está pasando con los pensionados en el exterior, y como podría ayudarlos?

En tiempos de crisis económica global los colombianos no somos la excepción en cuanto al alto estrés en que se vive; ni que decir de nuestros pensionados. El mayor problema que muchos de los colombianos pensionados comparten conmigo es la poca accesibilidad a los consulados para hacer todas las diligencias correspondientes. En muchos casos son 4, 7 y hasta 10 horas de viaje antes que alguno de nuestros compatriotas pueda llegar al consulado y dar prueba de supervivencia. Después de largas horas de viaje, nuestros “seniors” tienen que enfrentar largas filas de espera, sin trato preferencial (como sí se acostumbra en los países del primer mundo), además aunque el procedimiento es gratuito, para muchos el coste del envío inicial es excesivo considerando la urgencia con la que la prueba de supervivencia debe estar en las oficinas del seguro social en Colombia. Si bien es cierto que existen otros mecanismos que facilitan y agilizan estos procesos, nuestra comunidad en general está desinformada; luego los consulados no hacen mayor esfuerzo por difundir lo que conviene a nuestros compatriotas en el exterior en materia de pensiones. Por otra parte, concurre la percepción de que en Colombia existe la cultura de la “cascarita”, o sea que el seguro social busca solapadamente la manera de usar los sistemas existentes para aliviarse de la carga pensional. Los procedimientos son muy minuciosos y poco amigables. A continuación listo algunas de las medidas que propongo para favorecer a nuestros pensionados.

1. Estudio y análisis de los procesos actuales pertinentes a los trámites que los pensionados deben llevar a cabo en el exterior para mantener su pensión activa y para el reclamo de los fondos.
2. Sensibilizar a nuestras instituciones representativas en el exterior para privilegiar a nuestros retirados a la hora de hacer sus gestiones en los consulados.
3. Informar debidamente a nuestros retirados de las muchas o pocas opciones que tienen para hacer uso justo de sus derechos.
4. Basado en nuestro estudio y análisis de procesos, generaremos mecanismos óptimos y estrategias efectivas que minimicen los viacrucis por los que nuestra población “senior” tiene que enfrentar en la diáspora.
5. Formular proyectos de ley en Colombia, tendientes a reformar positivamente las leyes actuales con referencia al tema del sistema pensional aplicado a nuestros connacionales en el exterior. Los modelos europeos podrían ser un punto de referencia para dar un mejor nivel de vida a nuestros s actuales y futuros retirados.

2.2- Que programa de salud podría brindarse a los Colombianos en el Exterior y como sería la participación del estado Colombiano?



Todos los colombianos en el exterior deben estar protegidos de alguna manera dentro del sistema de salud donde ellos residen. El representante de los colombianos en el exterior debe hacer una gestión de estudio multinacional y multidisciplinario sobre el tema de manera que se encuentren mecanismos reales y viables ajustados a las políticas de cada país. Este es un proyecto ambicioso, requiere estudio y su factibilidad es relativa considerando las muchas variables. Sin embargo estamos comprometidos a comenzar nuestra tarea hacia la integración de nuestros paisanos dentro del programa de salud que le circunscribe. No voy a crear falsas expectativas con este tema. El tema de la salud para todos los colombianos en el exterior requiere una fase de estudio, y su aplicación deberá hacerse a posteriori. No obstante toda medida que comprometa a nuestros profesionales de la salud que residan en el extranjero a servir a sus paisanos no quedará diferida. Nuestro compromiso es liderar, unir, e integrar a nuestra comunidad para el bien de todos.

2.3- Como va a ser la comunicación que usted va a establecer con los colombianos en el Exterior, y como hará usted para que sea efectiva, consistente y constante, teniendo en cuenta que el representante de la diáspora no cuenta con viáticos para desplazarse al Exterior?

Debe buscarse mecanismos que permitan que el representante de los colombianos en el exterior se eso; un representante. Para lograr esto, la infraestructura legal y presupuestaria que abastece esta cámara debe ser re-examinada y optimizada a beneficio de nuestros connacionales. Esto será mi primer objetivo. En segunda instancia, debemos fortalecer las asociaciones de colombianos ya existentes en el exterior para que éstas y sus respectivos líderes sean la voz retro alimentadora de nuestra comunidad. El objetivo central es que el representante colabore con las asociaciones para que estas sean grupos no politizados, ni segregacionistas sino que cumplan una labor integradora de manera que la voz de todos sea escuchada. Donde no haya asociación allí tendremos que estar para darle inicio. La labor de estrechar los lazos de los colombianos en el exterior con su representante será satisfactoria cuando haya grupos cooperativos y de voluntarios que integren nuestra comunidad. Debe haber otros mecanismos tales como líneas telefónicas gratuitas, blogs, comunidades virtuales y otros medios que harán esta labor una labor de todos.

Bloque 3 de preguntas


3.1- De las últimas cinco elecciones oficiales de Colombia cuantas veces ha votado y/o porque no voto en alguna de ellas?



He votado en todas las elecciones oficiales desde que tengo mayoría de edad.


3.2- Cree Usted en el Voto en Blanco?



El voto en blanco es democrático y válido, sin embargo empodera a otros ciudadanos quienes sí tienen un candidato. Debemos recordar lo siguiente: “Donde la mayoría se abstiene la minoría gana” Se trata de que la mayoría prevalezca con poder de ejercicio.


3.3- Cual es la idea o el eje principal de su candidatura. Por cual partido piensa usted presentarse a la contienda? (100 palabras)


Como lo he mencionado en anteriores oportunidades los consulados necesitan una reforma integral para pasar de ser entes meramente burocráticos a ser agencias de representación; es en este tema en que fundamento mi esfuerzo principal. El Partido de Integración Social (PAIS) es quien me ha dado el aval político para sustentar mi candidatura. PAIS es un movimiento significativo de ciudadanos que cuenta con más de 800,000 firmas en el territorio nacional. PAIS es un movimiento de centro, humanista, y que cree que el bienestar del individuo es la base de toda intención política.


3.4- Cual cree que ha sido el mayor éxito y el mayor fracaso de los anteriores Representantes a la Cámara de los colombianos en el exterior


El mayor fracaso de los anteriores representantes fue o ha sido el de estar comprometidos con sus propios intereses políticos. Nadie puede estar entregado a una causa por la gente cuando su conciencia y objetivos le pertenecen a un partido que lucha por permanecer en el poder a toda costa y en detrimento de la comunidad que representa. No es posible velar enteramente por los ciudadanos con un corazón dividido, especialmente cuando los esfuerzos se centran en escalar peldaños políticos y en no quedarle mal a nadie; “no sea que la próxima elección para senador se comprometa al proponer o apoyar ideas que no favorecen a los que ya tienen el poder y las maquinarias”.
El mayor éxito ha sido el probar por la gran deficiencia de representación que ya hemos experimentado, el que ya es hora de hacer algo por los colombianos en el exterior.


3.5- En que otros proceso electorales ha sido candidato y como interpreta la similitud o diferencia de estos con relación al cargo al que aspira ahora. (Suministre votación y posición relativa en la elección)


Nunca he sido político ni he participado en elección alguna. Como miles de colombianos me he cansado de la falta de liderazgo y representación de los políticos tradicionales en materia de nuestros connacionales en el exterior. Por esta razón, y en virtud de mis facultades de colombiano de bien invito a desafiar a la política tradicional con un voto de conciencia.


Bloque 4 de preguntas



4.1- Estudios realizados (instituciones y fechas) y breve listado de experiencia laboral, igualmente se comprometen a entregar referencias cuando sean solicitadas por la comunidad.
Educación



Colegio Americano de Ibagué, 1991; Bachiller
UNAC- Medellín, 1995; Licenciado en Educación
HCCS- Houston, TX -2005; inglés
Teacher Builders, TX-2007; Texas Educator Certificate
Lamar University, TX-2009; Máster en Administración Educativa
Experiencia Laboral
Profesor titular en Bilingual Educators/Teacher Builders. Houston-Texas (2007-2009)
Profesor Bilingüe, Mentor, Jefe del departamento de tecnología / Magnolia ISD.
Magnolia-Texas (2006-2009)
Expositor y Conferencista/ Texas Conference, SDA. Alvarado-Texas (2000-2006)
Ministro Asociado/ Asociación del Alto Magdalena. Bogotá-Colombia (1996-1999)

4.2- Listado y documentación que sustente el trabajo comunitario o político realizado para la comunidad tanto en Colombia como en el exterior en años recientes. - de no tener este tipo de trabajo, una declaración sencilla de sus razones.



Como profesor titular del programa de certificación académica de Teacher Builders & Bilingual Educators he podido brindar instrucción altamente calificada a cientos de profesionales y educadores colombianos. He sido también forjador de proyectos educativos que incluyen el trabajo en favor de las minorías y el bienestar de las familias inmigrantes. Mi labor profesional ha impulsado la incorporación de innumerables colombianos en el mundo laboral y social de USA.

4.3- Referente a lo migratorio una declaración que sustente que su estatus no le impide la entrada legal a ningún país del orbe. Deberá citar países de residencia y fechas de residencia en él para poder comprobar, en caso necesario, la veracidad de sus declaraciones.


He vivido en Estados Unidos desde el 15 de Junio de 1999 hasta el día de hoy. Mi estatus migratorio en USA no es impedimento para ejercer mis funciones luego cuento con la residencia permanente desde agosto del 2005.


4.4- Documentos colombianos y del país de residencia, que garanticen que no tiene sentencias y/o procesos pendientes con los respectivos sistemas judiciales. -Sentencia del proceso-.


No tengo ni he tenido proceso legal alguno en Colombia ni en los Estados Unidos. Erwin García Velásquez, c.c 71’758.895 de Medellín


4.5- Breve explicación de cualquier demanda o denuncia pública (prensa) interpuesta en su contra o también cualquiera que haya sido presentada por el candidato.


No tengo antecedente alguno de demandas ni denuncias de alguna naturaleza.


4.6- Declaración de que cumple con los requisitos de la Constitución y del Consejo Nacional Electoral de Colombia para aspirar a ser candidato a representante por la circunscripción especial del exterior a la Cámara de Representantes en Colombia.



Yo, Erwin García Velásquez identificado con c.c. 71.758.895 de Medellín; cumplo con los requisitos que demanda la constitución nacional:
Mayor de 25 años Más de 5 años de continua residencia en el exterior Cuento con el aval del movimiento significativo de ciudadanos denominado PAIS (Partido de Integración Social) Estoy sujeto al régimen general de incompatibilidades e inhabilidades de los congresistas tal y como lo demanda la ley colombiana.


4.7- Breve explicación de sus razones para ser considerado como representante de los colombianos en el exterior.


Puedo decir con orgullo que creo y practico principios ya casi olvidados por los políticos tradicionales. Principios como el de lealtad, virtud, e integridad; estos están inmersos en mi carácter. En esto de representar a los colombianos en el exterior la diferencia la marca no el saber, no es el discurso político sino el ser y el hacer. Colombia necesita gente con carácter y fidelidad a su pueblo; que representen con dignidad lo que en verdad somos los colombianos. Por muchos años fui alérgico a la política, pero me he dado cuenta de que me guste o no, siempre habrá gente tomando ese rol tan importante para el desarrollo de cualquier sociedad. Es por ello que haciendo a un lado mi parquedad y reserva ante el justificado prejuicio, he dejado de ser un observador y un crítico para ahora ser parte de un nuevo paradigma activo.


4.8- Forma como financia su campaña.


Financio mi campaña con mis ahorros personales, con los ingresos propios de mi profesión como educador y con los aportes de quienes creen en mí como su próximo representante.


4.9- Estar dispuesto a responder a preguntas que sin restricción alguna pero dentro de las normas de cultura normalmente aceptables, se le hagan en foros públicos y privados.


Quedo a su disposición para cualquier pregunta pertinente al tema que nos congrega. Muchas gracias.


Bloque 5 de preguntas


5.1- ¿Considera al suyo como uno de los partidos que podrá llegar a obtener 10 mil o mas votos el 14 de marzo?, por favor sustente la respuesta.

5.2- ¿Estaría usted dispuesto a propiciar un pacto de unidad con el objetivo de dejar en la contienda del 14 de marzo solo a tres partidos? (el cálculo matemático de total de votos vs. votos necesarios para ganar nos muestra esa realidad)

5.3- ¿Cuáles serian los otros dos partidos políticos a los cuales usted le da posibilidad para ser parte de esa formula?


5.4- Opinion abierta de los candidatos.



Con referencia al considerando que CAUSA ha enviado en el último boletín:
"Sí llegamos al 14 de marzo con esta cantidad de nombres y listas, el día siguiente muchos de los candidatos tendrán que explicar a la comunidad de la irresponsabilidad cívica de haber conseguido menos de los votos requeridos para considerarse digno y ser respetados por su sensatez y capacidad de liderazgo".

Me permito dar mi humilde opinión. Creo que es muy positivo el que haya un buen número de candidatos participando en los próximos comicios. Sí lo que queremos es la participación masiva y contundente de la diáspora así mismo debe reflejarse la participación de los colombianos con aspiraciones políticas a esta plataforma tan importante. Indistintamente del color ideológico o la diversidad en materia de experiencias, cualificaciones, estudios etc. Les solicito el que no se trate de vilificar o amedrantar a aquellos que no representamos los partidos políticos tradicionales, o que no venimos de contexto político alguno a subyugar nuestra intención de participación bajo términos semejantes que textualmente ponen en tela de juicio la responsabilidad, la dignidad, la sensatez y la capacidad personal. Lo dicho anteriormente queda explícito no con el propósito de fragmentar la voluntad que algunos tengan de buscar coaliciones, sino al contrario para favorecer la diversidad, la libertad, y la
opinión de todos los que estamos aquí con el único deseo de servirle a nuestra gente.


Bloque 6 de preguntas


6.1- Quisiéramos que "Nuestro Representante" tuviera el conocimiento de la mecánica parlamentaria, la capacidades de manejo de los intríngulis políticos, la habilidad requerida para convencer a sus colegas, los contactos para encontrar apoyos, la dedicación y compromiso con sus electores y la responsabilidad, experiencia y liderazgo para sobresalir y lograr que su programa de campaña se logre”.
Explíquenos muy concretamente ¿usted se considera el poseedor de esas condiciones?

La historia ha demostrado que quienes han hecho la diferencia en los grandes cambios en la vida de miles y millones de personas son aquellos que han tenido una visión clara, una pasión por lo que hacen y una capacidad de liderazgo significativa. Quienes nos representaron anteriormente no carecían de conocimiento de la mecánica parlamentaria, de los intríngulis políticos, ni probablemente de buenas intenciones. Sin embargo como diríamos en términos castizos: “La golondrina no hizo verano”. Todavía después de 2 elecciones y 8 años con el tema de la Cámara por los colombianos en el exterior, las tendencias parecieran perpetuarse, y no solo las tendencias sino las dudas, la indiferencia y los votos en blanco. Los colombianos en el exterior tenemos que exigir que quien nos represente tenga integridad, visión, compromiso y liderazgo. Estos son los elementos que poseo y estos serán los que harán la diferencia. Los que han pasado con las supuestas cualidades expresadas aquí no han logrado satisfacer las expectativas del electorado. Con Liderazgo, visión, compromiso y entusiasmo ampliaremos los contactos, perfeccionaremos las mecánicas, y depuraremos la experiencia necesaria para atender con servicio y carácter las necesidades y requerimientos de aquellos que han depositado en mí su confianza. Además de que a futuro lograremos motivar la participación de nuestro pueblo, no a partir del “costalazo limpio” sino apunta de una convicción y admiración política.


6.2 ¿Cómo logrará que su programa de campaña tenga feliz realización una vez esté en el ejercicio de la curul?


El éxito de ningún programa de campaña depende del trabajo de un solo hombre; es a través de la gente como se logran cambios significativos. El trabajo de un líder exitoso radica en inspirar a su pueblo, no con la retórica tradicional de ser una especie de mesías o mecenas; sino un líder que unifica y facilita procesos a través del consenso y el sentir de la gente que representa. Si trabajamos para que todos asuman la parte que les corresponde, tendremos consulados más humanos, sentido de pertenencia e integración a pesar de nuestra diversidad, universidades más conectadas con el mundo, el respeto de nuestra gente en el congreso colombiano y una conciencia legítima de que tenemos patria a pesar de la distancia. El ejercicio de la diplomacia efectiva no invalida la responsabilidad del individuo en su propio desarrollo, y en el alcance de sus dificultades individuales; pero sí crea conciencia colectiva, unifica e integra a quien desea trabajar por sus paisanos y facilita el logro de los sueños de las familias que de una u otra manera están ligadas al fenómeno de la emigración, a través de proyectos congruentes con las necesidades de su gente.